PUES SÍ, ESPAÑA TIENE MUCHO QUE APRENDER DE SUIZA PARA EMPRENDER EL CAMINO DE LA PROSPERIDAD Y EL PROGRESO.

CARLOS AURELIO CALDITO AUNIÓN

Efectivamente, en lugares como Suiza, en los países ricos, prósperos, las instituciones funcionan, poseen parlamentos o tribunales honestos y reglas que rigen los derechos de propiedad y fomentan la competencia empresarial y fomentan la economía de mercado. Y esas reglas tienden a ser justas, predecibles y se aplican a todos por igual.

Ya dediqué días atrás un artículo a analizar las semejanzas y diferencias entre España y Suiza en cuanto a sus regímenes políticos, de gobierno, su tributación, competencias de las diversas administraciones, etc. en la comparación España salía especialmente malparada. Sigamos comparando, pues así podremos observar qué áreas de la actual España son susceptibles de mejora y cuáles merecen ser conservadas tal cual, ya que en ellas España está en el buen camino.

Suiza está situada en Europa occidental, posee una superficie de 41.290 Km2, siendo por tanto uno de los países más pequeños del mundo.

Suiza está poblada por 8.736.510 personas y ocupa la posición 100ª en cuanto a número de habitantes de los 196 países que pertenecen a la ONU, y tiene una densidad de población de 212 habitantes por Km2. Su capital es Berna y su moneda el franco suizo. Suiza es la economía número 20 si tenemos en cuenta el volumen de su Producto Interior Bruto (PIB). Su deuda pública en 2019 era de 260.391 millones de euros, o sea, una deuda del 39,8% respecto de su PIB. Su deuda per cápita es de 30.257 € euros por habitante. La última tasa de variación anual del Índice de Precios de Consumo, IPC, en Suiza, de principios de 2022 fue del 2,4%.

El PIB per cápita es un muy buen índicador del nivel de vida de los habitantes de una nación, y en el caso de Suiza, en 2021, fue de 78.910 € euros. Esta cifra supone que sus habitantes tienen una muy buena calidad de vida, Suiza ocupa el puesto número 6 en el ranking de los 196 países miembros de la ONU en cuanto a PIB per cápita. Otro dato importantísimo es que el salario medio de los suizos es el más alto del mundo.

En cuanto al Índice de Desarrollo Humano o IDH, que elabora las Naciones Unidas para medir el progreso de un país y que en definitiva nos muestra el nivel de vida de sus habitantes, indica que los suizos se encuentran entre los que mejor calidad de vida poseen en el mundo. Aparte de su altísima renta per cápita, en Suiza la esperanza de vida es de 84 años y su tasa de mortalidad de 7,9‰ 

Respecto a la posibilidad de emprender y facilidad para hacer negocios, Suiza está situada en el 38º puesto de los 190 que conforman el ranking Doing Business, que clasifica los países según la facilidad que ofrecen para hacer negocios.

En cuanto al Índice de Percepción de la Corrupción del sector público en Suiza se encuentra entre los países con menos corrupción del mundo, al menos así lo piensan los suizos.

España, situada en el sur de Europa, tiene una superficie de 505.957 Km2. España, con una población de 47.432.805 personas, se encuentra en la posición 30 de los 196 países que forman parte de la ONU y posee una moderada densidad de población: 94 habitantes por Km2.

España es la economía número 15 si tenemos en cuenta la magnitud de su Producto Interior Bruto. La deuda publica de España en 2021 fue de 1.427.235 millones de euros, lo cual implica una deuda del 118,4% con respecto a su PIB. España está entre los países con más deuda respecto al PÎB del mundo. Su deuda per cápita es de 30.090 € euros por habitante.

¡No se olvide que la deuda pública en Suiza apenas alcanza el 39% de su PIB!

La última tasa de variación anual del Índice de Precios de Consumo, IPC, de julio de 2022 y fue del 10,8%, frente al 2,4% de Suiza…

España destaca por estar entre los países con mayor tasa de desempleo del mundo

Pasemos ahora a hablar del nivel de vida de los españoles, en comparación con el de los suizos:

El PIB per cápita en España, en 2021 era de 25.460 € euros (78.910 € euros en Suiza), lo cual significa que España está situada en el puesto número 36 de los 196 países que integran la ONU, en cuanto a calidad de vida de sus habitantes.

En cuanto al Índice de Desarrollo Humano o IDH, que elabora las Naciones Unidas para medir el progreso de un país y que nos muestra el nivel de vida de sus habitantes, España está situada en el lugar número 25 del ranking de desarrollo humano(IDH), más de 20 puestos por debajo de Suiza, aunque los españoes gocen de una buena calidad de vida, en comparación con otros países del mundo. La esperanza de vida en España es de 83,6 años -ligeramente más baja que en Suiza- y la tasa de mortalidad es de 9,10%, también superior a la de Suiza.

Según el ranking Doing Business,  España se está situada en el 30º puesto de los 190 paíse que forman parte de él, si tenemos en cuenta la facilidad que España ofrece para hacer negocios. ¿De veras, es más fácil emprender y hacer negocios en España que en Suiza?

Si observamos el Índice de Percepción de la Corrupción del sector público en España, los españoles perciben que la corrupción gubernamental es muy preocupante.

Pero… ¿Por qué Suiza es mucho más próspera, rica que España y sus habitantes gozan de mayor calidad de vida, mejores servicios y prestaciones públicos, de mejores salarios, su productividad es mayor, etc.?

Pues, veamos, hay múltiples razones:

No olvidemos que, Suiza era un país pobre hace tan solo 150 años. La suya era una sociedad agraria y su nivel económico era similar al de Italia, España o Portugal.

A pesar de que Suiza no cuenta apenas con recursos naturales y está rodeada de montañas, es uno de los países más ricos del mundo. Suiza demuestra que, con las condiciones adecuadas, cualquier país tiene la capacidad de prosperar.

Son muchos los que piensan, de manera estúpida, pues la ignorancia es muy osada, que Suiza es rica solamente porque ayuda a esconder dinero negro, y se apropió del oro de mucha gente (resultado del expolio al que los nazis sometieron a los judíos), durante y tras la segunda guerra mundial. Evidentemente esto es absurdo, de ser cierto, han sido muchos los países que, a lo largo de la historia han saqueado a otros y no por ello son prósperos en la actualidad.

Si algo demuestra Suiza, día tras día es que, se puede tener un «estado del bienestar» e infraestructuras de primer nivel sin expropiar a sus ciudadanos y empresas, sin quitarles enormes cantidades de dinero a sus ciudadanos, como es frecuente en la mayoría de países de occidentales, de supuesta «economía de mercado» y democracia liberal.

Suiza goza de una de las economías más avanzadas y de mayor valor añadido del mundo. Y, aunque su fiscalidad es envidiable, no se trata ni remotamente de un paraíso fiscal; el problema es que hay muchos países, como España que, son «infiernos fiscales».

  • Un factor importantísimo, que hace que Suiza sea una nación próspera es que, es uno de los lugares con mayor seguridad jurídica en el mundo. Ciudadanos y empresas de todo el mundo se fían de Suiza y sus instituciones. Las leyes son claras, perduran, cambian poco y se cumplen.

Gracias a eso, Suiza es capaz de atraer mucho capital. Ese capital cumple dos funciones muy importantes. En primer lugar, el capital empresarial sirve para desarrollar el tejido productivo del país. Las empresas no tienen temor a invertir en Suiza. Y, como resultado se crean riqueza y puestos de trabajo.

Por otro lado, la enorme seguridad jurídica existente en Suiza es una constante invitación a muchas personas ricas del mundo a llevar allí sus riquezas. Aunque el secreto bancario ya no existe, Suiza sigue siendo un lugar estupendo para tener dinero. ¿Por qué? Pues porque los ahorradores saben que el gobierno suizo nunca tendrá la tentación de expropiárselo. Evidentemente, esto es un estímulo para el sector financiero del país, haciendo que se creen multitud de empleos altamente remunerados.

  • Otro factor de enorme importancia es que Suiza posee una fiscalidad transparente y atractiva. E insisto: Suiza no es un paraiso fiscal, pese a que, sean muchos los políticos (algunos españoles) que lo afirmen, para justificar su deseo de quitarles la mitad del salario a los trabajadores de su país.

Suiza facilita a sus ciudadanos prestaciones y servicios, e infraestructuras de primer nivel y goza de un estado de bienestar envidiable, y lo consigue con impuestos muchísimo más bajas que los de las naciones de su entorno.

El tipo general del IVA en Suiza es del 7,7% (19% en Alemania, 21% en España). Sus tipos del IRPF, que dependen del cantón, son significativamente más bajos, con la mayoría de sus trabajadores, que suelen tener salarios muy altos, pagando entre el 15 y el 25% de su salario en impuestos.

El impuesto de sociedades medio se sitúa entre el 12 y el 22%, en función del cantón. Y el tributo equivalente al impuesto de transmisiones patrimoniales para la compra de una vivienda es de entre el 1 y el 3%.

En cuanto al impuesto de sucesiones, cabe decir que es relativamente complejo, y depende de cada cantón y de la relación existente entre difunto y heredero. Sin embargo, el tipo medio efectivo en 2019 se situó en el 1,4% de la herencia.

A pesar de tener una tributación muchísimo más baja, Suiza tiene una presión fiscal del 27,8% del PIB. Eso contrasta con una presión del 37,3% en España. ¿A qué se debe que la diferencia sea tan pequeña? Es importante señalar su bajísima tasa de paro -4% vs 16% pre crisis covid19-, también el porcentaje de personas en edad de trabajar que posenen empleo (81% vs 64%) y las diferencias salariales, derivadas de la productividad de la economía.

  • En tercer lugar, es importante volver a destacar (aunque ya lo haya abordado en otro texto) que, Suiza tiene un sistema político que, se caracteriza, principalmente por ser rígido y competitivo.

Se puede afirmar con rotundidad que, Suiza es un país próspero, rico porque si sistema político posee rigidez y fomenta la competición interregional entre cantones. Es muy difícil, por no decir imposible, para cualquier gobierno poner en marcha reformas profundas, promover grandes cambios, sin tener apoyos políticos masivos o sin haber logrado que los suizos los ratifique en referéndum (esto segundo, tampoco es nada fácil). Como consecuencia, por ejemplo, el sistema educativo no se cambia cada 4 años, como ocurre en España cada vez que cambia el partido político gobernante. Tampoco la fiscalidad del país se altera en función de los deseos de los gobernantes que, a largo plazo, siempre quieren subir impuestos.

Es bueno recordar que, Suiza es una confederación de 26 cantones. Y cada cantón tiene amplias competencias fiscales, como ya se ha mencionado anteriormente. Eso hace que los cantones compitan entre sí para ser más atractivos para ciudadanos y empresas. Esa competencia, como en el libre mercado, favorece al consumidor (en este caso ciudadanos y empresas).

Frente al modelo suizo, en España se denigra, y acusa de insolidarias, y una larga ristra de improperios a los gobiernos de las «comunidades autónomas» que deciden bajar impuestos, a pesar de tener competencias para ello. Y en la Unión Europea, Bruselas, con el prestexto de que todos los gobiernos deben cooperar y ser solidarios, fomentan que los impuestos sean cada vez más elevados en todas partes. En definitiva, el modelo fiscal suizo se parece más al libre mercado, y el modelo europeo (y español) viene a ser un oligopolio que va camino de ser un monopolio, he ahí una razón más de que mientras Suiza prospera, los países como España estén en declive.

  • En cuarto lugar, otro factor determinante de la prosperidad suiza es que, los gobernantes procuran que sus cuentas públicas estén «saneadas».

Por un lado, porque la rigidez de su sistema político, impide en la práctica que los políticos puedan comprar elecciones a base de gastar dinero que el estado no tiene. Por otro lado, la sociedad suiza no ve con buenos ojos que el estado sea «cortoplacista», y no apoyaría propuestas semejantes. Sin duda, en Suiza existe una mayor cultura política y económica que en otros países.

Gracias a eso, Suiza goza de una posición envidiable. Tener las cuentas saneadas dota al país de una gran estabilidad económica. Además, la poca deuda que tiene (46% del PIB en 2019) está financiada con ahorros propios, gracias a que Suiza también goza de superávits comerciales (exporta mucho más de lo que importa).

Por supuesto, como resultado lógico de todo ello, el franco suizo, es la moneda más fuerte del mundo. Suiza es capaz de exportar sus productos a precios altos, importar productos de forma barata, y permite a sus ciudadanos y empresas invertir más fácilmente en fuera del país.

  • Como ya se ha indicado con anterioridad, Suiza goza de un excelente «estado del bienestar y goza de unas infraestructuras envidiables, de primer nivel»; lo cual permite a su economía potenciar el comercio, el turismo y la movilidad de sus ciudadanos.

Suiza es conocida por tener trenes que siempre salen a su hora y nunca llegan con retraso. Y a precios comparativamente competitivos.

Y, a pesar de ser un país montañoso -en lo cual coincide con España-, también posee una red de carreteras envidiable, que le permite beneficiarse de su posición geográfica en el centro de Europa. Y, por si esto fuera poco, también es un líder en transporte aéreo, siendo uno de los países de todo el mundo con mayor ratio entre pasajeros y número de habitantes. Evidentemente, todo ello son invitaciones para que la gente elija Suiza para hacer negocios.

  • Suiza también posee un sector industrial de alto valor añadido. Pese a que a muchos les pueda extrañar, su industria financiera, tan solo representa el 12% del PIB y da empleo al 6% de los adultos. Suiza es mucho más que actividades bancarias.

Suiza es muy potente en muchos sectores de alto valor añadido, como la maquinaria, la industria farmacéutica, relojes, joyas, metales preciosos, chocolate, queso y turismo de alto poder adquisitivo.

Suiza produce y exporta bienes y servicios de calidad y lujo. Suiza cuenta con algunas de las mayores e importantes empresas del mundo, como Nestlé, Novartis, Roche, UBS, Credit Suisse, Swiss Re, Zurich Insurance o ABB. De hecho, es el segundo país de Europa y cuarto del mundo (tras Estados Unidos, Japón y Reino Unido) que mayor peso tiene en el índice bursátil MSCI World. Pero, a pesar de ello, más del 99% de las empresas son pequeñas y medianas.

Por ejemplo, Suiza cuenta con multitud de empresas que refinan oro. Alrededor del 70% de todo el oro que se extrae a nivel mundial, se refina en territorio suizo.

  • Otro factor determinante de la prosperidad de Suiza es que promueve una inmigración de calidad.

.El 85% de los inmigrantes en Suiza son europeos. Alemania e Italia son las nacionalidades más numerosas, cada una representando aproximadamente el 15% del total.

Gracias a la demanda de mano de obra cualificada, Suiza logra atraer con diferencia a muchos más médicos, ingenieros o economistas que otros países desarrollados. Como es lógico, esto también beneficia al desarrollo económico y las cuentas públicas del país.

  • Otro asunto, también importante y que ha repercutido positivamente en Suiza ha sido el no haber participado en grandes guerras.

Éste es, probablemente, el único punto que no podemos replicar, puesto que pertenece al pasado. Aunque, no está de más recordar que, España no participó en la primera guerra mundial y no supo aprovechar su neutralidad… Como sabe toda persona bien informada, Suiza es un país neutral. Hace, afortunadamente, muchísimo tiempo que no participa en ningún conflicto bélico. Y eso le ha beneficiado grandemente. Lo mejor de no haber participado en grandes guerras es no haber sufrido la destrucción de capital que a las mismas acompaña: viviendas, fábricas, infraestructuras, etc. Eso significa que, mientras muchos países europeos tuvieron que dedicar los primeros años de la posguerra a la reconstrucción, Suiza pudo centrarse en seguir avanzando.

Suiza, por otro lado, es una nación de ahorradores, es el país del mundo con mayor patrimonio medio y mediano. El patrimonio medio por adulto en 2019 se situó en 564.653 dólares. Para que la gente pueda situarse, mientras tanto fue de 432.465 en Estados Unidos y 216.654 en Alemania… En España alrededor de 160. 000 euros

La mitad de adultos en Suiza posee un patrimonio superior a los 227.891 dólares. En comparación, el patrimonio mediano es de 65.904 en Estados Unidos, 94.070 en Austria y 35.313 en Alemania. 

  • Y el décimo factor determinante, que hace que Suiza sea un país rico, próspero y sus habitantes gocen de una enorme calidad de vida: la enorme calidad de su sistema de enseñanza y su alto desarrollo tecnológico.

La última de las causas por las que Suiza es un país tan desarrollado es la importancia que se da al futuro de sus habitantes y de la nación. Cualquier suizo sabe que la prosperidad en el futuro pasa por tener mano de obra altamente cualificada y contar con un alto nivel de desarrollo tecnológico.

Así pues, el país helvético destina el 3% del PIB a la investigación y el desarrollo. Más del 75% de ese dinero proviene del sector privado. No en vano, las empresas suizas son las que más invierten en esa partida en todo el mundo, con el 6,6% de sus ingresos.

Eso permite a Suiza mantener su liderazgo en las industrias farmacéutica, química, de maquinaria y agrícola. En el campo educativo, Suiza es el segundo país del mundo con mayor porcentaje de adultos con un doctorado.

Corolario:

Podemos concluir que, hay muchas cosas que la mayoría de los países pueden aprender de Suiza, especialmente España.

Está claro que no todo lo que funciona en Suiza es posible de ser imitado en cualquier parte del mundo, pero, sin duda, mucho de lo que hace que Suiza sea una nación próspera, sí debería ser tenido en cuenta por los dirigentes de los países que, dicen aspirar a que sus ciudadanos alcancen una mayor calidad de vida y que sus países se crezcab y alcancen su verdadera estatura.

Si algo demuestran los suizos es que, están bien orientados, poseen un proyecto de vida realista, tienen un rumbo claramente definido, tienen también los pies en el suelo y, además, poseen un sistema político muy particular, diferente al de los países de su entorno cultural, pero, sobre todo, el nivel de intervención política en la economía y en la fiscalidad es muchísimo menor, en definitiva, poseen un gobierno que apenas se entromete y no interfiere en la actividad de los particulares.

Otra cuestión que singulariza a Suiza es que, sus diversos gobiernos no tienen la manía de decidir aumentar constantemente los impuestos, y menos todavía la deuda pública, y por lo tanto, no hipotecan a sus ciudadanos ni tampoco el futuro de las generaciones venideras.

Estas circunstancias son las que favorecen que sus ciudadanos y sus empresas prosperen sin parar. Los suizos tienen muy claro que es la iniciativa privada la que crea riqueza y puestos de trabajo y que, la nación y sus ciudadanos prosperan cuando los recursos están en manos de la gente y no en manos de un gobierno. Para lo cual, no se olvide, es imprescindible que el país posea un alto grado de estabilidad y de seguridad jurídica, la única manera de atraer inversiones de todo tipo.

Como decía en el título: sin duda alguna las comparaciones entre España y Suiza son odiosas… y hay muchísimas cosas que los españoles deberíamos aprender de Suiza; y tomar ejemplo.

Y, permítaseme un último dato: Suiza es el país europedo con menor número de empleados públicos que apenas llega al 10% de la población activa… En España se acerca al 20% y en algunas regiones, como Extremadura, hace ya mucho que se superó la cifra del 25%, con alrededor de un millón de habitantes, existen más de 100.000 personas que trabajan para la Administración Pública, uno de cada cuatro adultos con empleo.

Olvidaba decir que, ningún cargo electo suizo vive de la política. Sus tareas legislativas se retribuyen con dietas, por la asistencia a las sesiones de las cámaras federal, cantonal o municipal. Salvo los ministros, nadie cobra en Suiza un sueldo, ni desempeña en exclusiva labores representativas, tareas que, raramente alcanzan dedicación superior a la mitad de una jornada laboral normal.

En Suiza, la nación con democracia representativa que lidera los principales índices de progreso social y económico del planeta, diputados y senadores han de contar con su propio trabajo para sobrevivir, al no existir políticos profesionales.

Por otro lado, este régimen de representación facilita el acceso a la vida pública de los ciudadanos que tienen vocación de servicio a la comunidad y que no pueden permitirse el lujo de abandonar del todo sus trabajos habituales. Además, todo ello brinda la oportunidad, tanto a los electores como a las diversas agrupaciones políticas, de confeccionar listas abiertas, con candidatos que, demuestran a diario en su ejercicio profesional, experiencia, méritos y condiciones apropiadas para contribuir a la gobernabilidad de un territorio.

Sería maravilloso trasladar ese esquema a España, el país con mayor número de cargos -y cargas- públicos de Europa. Pero, por el contrario, en España existe la opinión de que los políticos deben ser «profesionales» y vivir exclusivamente de lo que perciban por ejercer su cargo; esa es la razón por la cual, de vez en cuando se resucita del discurso aquel de las dichosas «puertas giratorias», que lleva implícito la la idea de que, no es moralmente admisible que un cargo electo pueda luego, tras marcharse, utilizar su presencia en la política como un trampolín para conseguir una mejor colocación.

No cabe duda de que Suiza es buen ejemplo a seguir, para conseguir que la democracia liberal no sea cara, grabosa para el ciudadano, y sobre todo se ajuste a un gasto razonable. Y, aparte de ello, también sería una oportunidad para emprender la cirugía regeneradora de la que está urgentemente necesitada España, de manera que la «res pública» esté gestionada por personas que aspiran a servir a los ciudadanos y no a servirse, a parasitar de ellos.

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