PEDRO SÁNCHEZ , ¿VICTIMISMO Y COMPASIÓN?

PILAR ENJAMIO, PSICÓLOGA

El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha conseguido ser alguien del que se habla mucho en este momento, ha conseguido ser la noticia que ocupa todas las portadas de los medios de información y asunto del que se ocupan multitud de «columnistas», tertulianos, y un largo etc… Pedro Sánchez está «de plena actualidad» con su retiro -por una semana- para «reflexionar» y la carta que ha dirigido a la «ciudadanía»… pero, de veras todo ello parece una treta para inspirar pena y compasión.

La actitud de Pedro Sánchez se asemeja a la pataleta del niño que no quiere ir a la escuela o cumplir con sus deberes. Eludir responsabilidades con respecto al resultado de las recientes elecciones vascas o/y las próximas europeas no debe tener cabida en un gobernante, en un político «profesional» que ha acabado dejando todo a la mano de Dios.

Como siempre, una vez más el presidente del gobierno de España, demuestra su narcisismo pues, él está por encima de todo y de todos, por encima del bien y del mal. Quizás es el miedo a que pueda descubrirse algo fraudulento en las actividades de su mujer o el verse implicado.

Creo va más allá de pretender apoyar a su esposa de la que, como ha afirmado, está profundamente enamorado. Posiblemente, lo que más teme es verse salpicado por acciones como las que él usa para criticar a otros.

Sin duda, toda investigación es necesaria cuando hay sospechas, indicios de malas prácticas, y nadie debe ser menos ni más que nadie. Casi de forma inevitable se acabará sabiendo qué hay detrás del asunto que concierne a la esposa de Pedro Sánchez…

La actitud del presidente del gobierno de huir al verle las orejas al lobo a la gente le hace pensar que tras de ello hay miedo a que se descubra algo o que de antemano se siente culpable, aunque no sepamos exactamente de qué. No es la mejor actitud.

También, si se acaban convocando nuevas elecciones generales Pedro Sánchez y su partido tendrán el perfecto pretexto para dejar a un lado el problema de la pretendida amnistía a los separatistas de Cataluña.

De todas maneras, pienso que no dimitirá pues, esa es la última opción.

Me inclino a pensar, tal como anuncio en el título de este artículo que todo este lío no es más que una táctica de victimismo y para conseguir ser de nuevo el centro de atención nacional e internacional.

¿O acaso Pedro Sánchez, tal como expresa en su carta a la «ciudadanía», se ha cansado de la política?

Lo dudo mucho, creo que sus motivos van más por lo que expresado con anterioridad:

Estar en el candelero y presentarse ante los españoles como víctima de una conspiración…

¡Tiempo al tiempo!

Pilar Enjamio, Psicóloga y escritora.

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