Los aviones privados que transportaron a los líderes políticos y empresariales del mundo durante la última reunión del Foro Económico Mundial en Davos (Suiza), hace un año, emitieron una cantidad de CO2 equivalente a la que producen 350.000 coches.

CARLOS AURELIO CALDITO AUNIÓN

Los miembros de la élite criminal de la agenda 2030 volarán a DAVOS, para su reunión anual, en sus jets privados, se desplazarán en limusina a su hotel de lujo, helicópteros para ir a las conferencias… y protegidos por 5.000 mercenarios nos dirán que tenemos que comer hierba e insectos y vivir en tiendas de campaña, porque -aunque más pobres- así seremos felices.

La 53ª edición anual del célebre Foro Económico Mundial (FEM), conocido popularmente como Foro de Davos, debido a la localidad suiza donde se celebra, tendrá lugar entre el 16 y el 20 de enero. 

El Foro Económico Mundial, que celebra la semana entrante la 53ª edición de su célebre reunión anual, ha anunciado una asistencia récord de líderes políticos, de la economía y de los negocios que debatirán cómo enderezar la maltrecha economía y, sobre todo, restaurar la confianza perdida, según dicen sus organizadores.

En Davos estarán presentes este año alrededor de 2.700 líderes de todos los países, entre los que destaca la presencia de los presidentes de Colombia, Gustavo Petro; de España, Pedro Sánchez; de Filipinas, Ferninand Marcos; de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, además del canciller alemán Olaf Scholz, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

El Foro afirman sus promotores que pondrá un énfasis especial en la igualdad de género, en la equidad racial y en la diversidad geográfica a lo largo de la semana de discusiones que habrá en Davos, una localidad del cantón de los Grisones, una región remota de Suiza donde el Foro celebra su reunión anual desde sus orígenes.

Es importantes subrayar que los aviones privados que transportaron a los líderes políticos y empresariales de todos los lugares del mundo a la última reunión del Foro Económico Mundial en Davos (Suiza), el año pasado, emitieron una cantidad de dióxido de carbono equivalente a la que producen 350.000 coches.

Greenpeace y otras organizaciones ecologistas han denunciado la enorme «hipocresía» del Foro de Davos, a cuya reunión llegan jets que generan el mismo CO2 que 350.000 coches. Es un ejercicio de «magistral de hipocresía» que los dirigentes del Foro Económico Mundial que se desplazan a la reunión en más de mil jets privados, y que genera el mismo volumen de emisiones de gases de efecto invernadero que el equivalente a 350.000 coches que circulan 750 kilómetros diarios durante una semana, luego nos den lecciones de cómo hemos de comportarnos para salvar el planeta Tierra, preservar los escasos recursos y llevar una vida de mayor calidad…

Los datos de emisiones aparecen en un informe realizado por la consultora holandesa Delft para Greenpeace, que ha difundido una evaluación que indica que la cantidad de aviones privados que circularon entre el 21 y el 27 de mayo de 2022 en la localidad alpina de Suiza duplicó a la que se cuantifica durante una semana habitual.

Greenpeace sostiene que las emisiones de los vuelos en esa semana fueron cuatro veces superiores a las que suele haber en esa zona.

Más de la mitad de los jets privados que aterrizaron en los aeropuertos y aeródromos más próximos a Davos durante la cumbre habían recorrido distancias de menos de 750 kilómetros, de acuerdo a los datos del estudio elaborado por la consultora neerlandesa CE Delft para Greenpeace.

Un 38 % de los aviones volaron menos de 500 kilómetros y llegó a registrarse un trayecto de tan sólo 21 kilómetros.

Alemania, Francia e Italia fueron los países en los que se contabilizaron más llegadas y salidas de aviones privados.

La portavoz de la Campaña Europea de Movilidad de Greenpeace, Klara Maria Schenk, recordó que los jets privados son el medio de transporte más contaminante por cada pasajero que los utiliza y pidió su desaparición, así como la de los vuelos de corta distancia.

Greenpeace dio a conocer estos datos a pocos días del comienzo de la 53º edición del Foro de Davos, que, haciendo un ejercició de absoluta hipocresía nos volverá a insistir al común de los mortales, entre otros asuntos, acerca de los riesgos climáticos globales, el calentamiento global… y la necesidad de una transición hacia una economía verde de cara al año 2030.

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