HISTORIA DE LA BRIGADA JUDÍA AL SERVICIO DE SU MAJESTAD, DURANTE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL II PARTE

David Odalric de Caixal i Mata: Historiador Militar, experto en Geoestrategia Internacional y Terrorismo Yihadista. Director del Área de Seguridad y Defensa de INISEG (Instituto Internacional de Estudios en Seguridad Global). Director del Máster oficial en Historia Militar INISEG- Universidad Pegaso (Italia). Director del Observatorio contra la Amenaza Terrorista y la Radicalización Yihadista (OCATRY). Membership in support of the AUSA (Association of the United States Army) Miembro asesor de la Sección de Derecho Militar y Seguridad del ICAM (Ilustre Colegio de Abogados de Madrid). Membership in support of the Friends of the Israel Defense Forces.

Insignia y chapa de identificación de la Brigada Judía pertenecientes a Shmuel Gafni del kibutz Mishmarot, que se alistó para combatir a los nazis

El teniente Anthony Van Gelder murió días después en su puesto cuando una carga hizo explosión de manera accidental. Como resultado de estas incursiones, a los alemanes les llegaron noticias sobre la existencia de la Brigada Judía, y con intención de conseguir más información, el Cuartel General alemán envío a tres soldados de habla inglesa vestidos con uniformes británicos para que lo corroborasen. Desgraciadamente para estos alemanes donde llegaron en primer lugar fue a un puesto avanzado del 2º Batallón donde estaba el cabo Israel Tal. Esté siempre alerta dio el alto a los “ingleses” que se identificaron como sargentos de la PM. Sin dejar de encañonarlos dijo a uno de sus hombres que los registrara a conciencia y descubrieron que sus boinas tenían esvásticas en su interior. Tal los llevó a un lugar apartado donde después de un interrogatorio los ejecutó. El 20 de marzo la brigada organizó un ataque sobre el 40º Regimiento de la 42ª División de Cazadores de Montaña en la región de La Giorgetta. El capitán Jochanan Peltz, al mando de una compañía del 3º Batallón, recibió órdenes de atacar un bunker alemán situado en un grupo de granjas cercanas al pueblo, esta vez contando con el apoyo de un grupo de tanques del North Irish Horse y la cobertura aérea de dos escuadrones de Spitfire, procedentes de la Fuerza Aérea Sudafricana. Se trataba del primer ataque combinado de la brigada y se cuidó mucho la coordinación para que saliera bien al primer intento. Entre la línea de partida y las posiciones del enemigo, había varios campos de minas que tendrían que despejar. Petzl salió la noche anterior al ataque y abrió un camino por donde pasar, levantando una a una las minas. Luego con la ayuda de dos de sus hombres, amplió el camino hasta alcanzar los 4 metros, suficiente para dejar pasar los tanques Churchill. Se arrastró hasta unos 50 metros de las líneas alemanas, llegando a oírlos cantar el “Lily Marlene”. Después regresó con suficiente información para la sesión informativa de la mañana que tendría lugar en el Cuartel General de la Brigada. A las 10:00 horas Peltz partió con sus hombres hacia La Giorgetta formando en orden de batalla, junto a los Churchill, mientras los Spitfire bombardeaban las posiciones alemanas, que ya estaban envueltas en humo. Como era de esperar, los alemanes estaban en alerta, y devolvieron el fuego recibido atacando a la compañía en su avance. Empezaron las bajas, pero seguían avanzando apoyados por los tanques que disparaban a bocajarro contra las troneras de los Bunkers. Una tras otra fue acalladas todas las posiciones, pero el intenso fuego de mortero alemán seguía causando estragos. Para entonces Peltz había ordenado a sus hombres que calaran bayoneta, y señaló la granja sobre la que debían cargar. Los soldados irrumpieron con violencia en la planta baja despejando el camino con granadas. Al cabo de quince minutos la batalla había terminado. Aparecieron los zapadores y colocaron cargas de demolición. Ningún alemán de los que había en la granja logró sobrevivir. A su regreso Peltz y sus hombres recibieron elogios de las dotaciones de los tanques.

La brigada es movilizada a otro sector del frente

Unos días después, el capitán Chaim Laskov al mando del pelotón de ametralladora Vickers y el pelotón motorizado de la compañía de Apoyo del 2º Batallón, estaba en primera línea del frente, cuando una patrulla de combate alemana consiguió infiltrarse hasta el cuartel general de una compañía que había en las cercanías. El oficial al mando de esta compañía, el capitán Carmi, salió corriendo mientras disparaba su ametralladora, gritando al capitán Laskov para que montara las Vickers y empezara a abrir fuego. Los alemanes estaban situados de forma que si abrían fuego abatirían a sus propios compañeros. Laskov habló por radio con Carmi para que avisara a sus hombres que se metieran hasta el fondo de sus trincheras. Luego abrió fuego, y las balas de las Vicker produjeron un sonido metálico, alcanzando a los alemanes. Algunos murieron y el resto fue capturado por Carmi y sus hombres. Esta fue la última acción de la brigada durante su estancia en un sector relativamente tranquilo. Se prepararon para llevar a cabo su siguiente misión: la gran ofensiva de primavera para cruzar el río Senio, como parte de la operación “Playmate”. Fue uno de los últimos grandes combates de la guerra. El General estadounidense Mark Clark al frente del 15º Grupo de Ejércitos y el Mariscal de Campo sir Harold Alexander, comandante supremo de las fuerzas aliadas, tenían la intención de derrotar a los alemanes y perseguirlos hasta la frontera suiza, y “Playmate” iba a ser su estrategia.

El sector donde operaría la Brigada Judía estaba cerca del pueblo de Brisighella. A diferencia del terreno abierto de donde estaban, este se apoyaba en una cordillera montañosa del este de los Apeninos, donde el río Senio fluía a través de una estrecha garganta. La orilla norte en poder de los alemanes dominaba la sur donde estaba desplegada la Brigada Judía. En el lado alemán varias casas aisladas habían sido convertidas en plazas fortificadas desde la que los alemanes podían disparar a voluntad sobre la otra orilla. A la brigada se le unió su regimiento de artillería, considerándose que ya contaba con toda la dotación necesaria, aunque sus unidades contaban con pocos efectivos para poder combatir. En el bando contrario estaba la 4ª División Paracaidista alemana bajo el mando del General Heinz Trettner, oficial que había acumulado gran experiencia en los frentes de Rusia, Francia e Italia. A diferencia de las otras divisiones alemanas a las que se enfrentó la Brigada Judía en el sector Alfonsino, los paracaidistas de Trettner eran jóvenes llenos de motivación. Sabían contra quién lucharían y habían recibido adoctrinamiento de la propaganda nazi, lo cual aumentaba sus ganas de enfrentarse a sus enemigos. Luchar contra estos alemanes iba a ser un auténtico desafío. A la derecha de la Brigada Judía se encontraba el 2º Cuerpo Polaco a las órdenes del General de División Bohusz-Syszko, y a la izquierda estaba el Grupo Friuly italiano mandado por el General de Brigada Clemente Primiere. Los batallones judíos habían relevado al 43º Regimiento de Gurkhas que se tenían un bien merecido descanso. El VIII Ejército, al cual pertenecía la brigada, recibió órdenes de penetrar en las líneas alemanas a través del paso Argenta donde los alemanes, eso se esperaba, establecerían el último punto de resistencia en Italia. Mientras los americanos en el sector occidental del frente empezarían una maniobra de engaño, para confundir al comandante en jefe alemán, el General Von Vietinghof. Antes de empezar la ofensiva, el General McCreery, comandante del VIII Ejército británico, reunió a todos los oficiales al mando de batallón, reuniéndolos en un cine de Cesena, para mantener una sesión informativa con ellos. “Playmate” se iniciaría con el V Ejército norteamericano con su maniobra de distracción al oeste de la ciudad de Bolonia. Luego el VIII Ejército avanzaría en dos ejes principales: uno a lo largo de la Ruta 16 que conducía de Rávena al valle del Po, y otro por encima de la Ruta 9, la carretera de Cesena-Bolonia.

Soldados de la Brigada Judía

La Brigada Judía se había desplegado en la zona suroeste de este último eje. El ataque principal en este sector lo haría el 2º Cuerpo Polaco. La Brigada Judía tenía una doble misión: llevar a cabo una diversión en Cuffiano, en uno de los meandros del Senio, y después ocupar la posición alemana en Fantaguzzi, al norte de donde se hallaban. Una vez asegurada la cabeza de puente la brigada al completo participaría en el avance hacia la zona montañosa, y si todo iba bien, a Bolonia. Se inició el ataque a las 13:30 horas del 9 de abril cuando 700 bombarderos de la 15ª Fuerza Aérea de Estados Unidos sobrevolaron la zona de su objetivo al norte del río Senio y destruyeron toda la línea del frente alemán con cerca de 200.000 bombas de fragmentación. El objetivo era eliminar posiciones defensivas sin causar la devastación que se había producido en Normandía un año antes, que había dejado un paisaje carbonizado como la superficie lunar. Pero no todo salió bien: un navegante de cabeza se desvió del objetivo y como consecuencia de esta equivocación 21 Liberator lanzaron sus bombas matando a la mitad de un batallón polaco. Los bombarderos iban seguidos de cazabombarderos que se encargaban de barrer, a baja cota, las posiciones enemigas. Después de ellos la artillería desplegó una amplia cortina de fuego. Los efectivos más avanzados de la Brigada Judía contemplaron con asombro cómo temblaba la tierra y el polvo cubría toda la zona. En el sector de la Brigada Judía la compañía D a las órdenes del Mayor Uri Shugurinsky, condujo el ataque del 2º Batallón sobre el río y fue la primera en cruzarlo. Luego se atrincheró y espero el bombardeo preliminar. El General Benjamin se encontraba con el coronel Kask en el puesto de mando avanzado, observando los acontecimientos. A las 4:30 horas del 10 de abril, los polacos iniciaron su ataque con la cobertura de una tremenda cortina levantada por más de 1.500 cañones, ayudados por reflectores y bengalas que iluminaron todo el frente como el mejor de los castillos de fuegos artificiales. Los polacos empezaron a cruzar el Senio, superando la fuerte resistencia encontrada con la ayuda de los tanques lanzallamas Churchill, con los que la infantería fue neutralizando los búnkeres enemigos. Si bien los polacos avanzaban a buen ritmo hacia sus objetivos, el Grupo Friuly que partió de la primera cabeza de puente italiana sufrió un serio contratiempo de la mano de los paracaidistas alemanes que se encontraban en una posición dominante de la cual no podían ser desalojados.
Con su fuego barrieron a las fuerzas italianas y ello obligó a retirarse a los dos batallones de cabeza al perder un tercio de sus hombres. Este percance amenazó el flanco izquierdo de la Brigada Judía que entonces estaba cruzando el río con la idea de llegar a la pequeña cabeza de puente establecida por el Mayor Shugurinsky en Fantaguzzi.
Después de haber conferenciado con el general de brigada italiano, Benjamin ordenó que se acelerara la travesía del 3º Batallón y que luego se tomara Cuffiano, antes de que los alemanes pudiesen reorganizarse e intentaran acercarse al flanco polaco y al italiano. Al cabo de una hora, el 3º Batallón ya había cruzado el río, pero, al llegar a las posiciones defensivas de los alemanes, las encontraron vacías pues estos ya se habían retirado.

Las acciones militares de la Brigada

En octubre de 1944, bajo el liderazgo de Brigadier Ernest F. Benjamin, el grupo de brigada fue enviado a Italia y se unió al Octavo ejército británico en noviembre que participó en la Campaña italiana bajo el mando del 15 ° Grupo de Ejércitos.  El grupo de la brigada participó en la Ofensiva de primavera de 1945. Tomó posiciones en la línea del frente por primera vez el 3 de marzo de 1945 y entró en combate por primera vez del 19 al 20 de marzo de 1945 en Alfonsine. La brigada luego se trasladó a la Río Senio sector, donde el 27 de marzo luchó contra elementos del 4ª División de Paracaidistas comandado por teniente general Heinrich Trettner. Del 9 al 10 de abril, la brigada regresó en combate durante la «Batalla de los tres ríos«, cruzando el río Senio y estableciendo una cabeza de puente, ensanchándolo al día siguiente. Luego, la brigada fue retirada del frente para descansar y reacondicionarse antes de la liberación de Bolonia (21 de abril de 1945). La Brigada Judía sufrió grandes pérdidas en combate considerando su corto período operativo en Italia (48 días de la línea del frente – 3 de marzo al 20 de abril de 1945 – y 5 días de combate real – 19, 20 y 27 de marzo, 9 y 10 de abril de 1945) con 30 muertos y 70 heridos. Sus muertos están enterrados en el cementerio de guerra de Ravenna de la Commonwealth en Piangipane.

Además, estuvieron representados entre las unidades liberadoras aliadas en una audiencia papal. La Brigada Judía fue entonces estacionada en Tarvisio, cerca del triángulo fronterizo de Italia, Yugoslavia, y Austria. Buscaron sobrevivientes del Holocausto, proporcionaron ayuda a los sobrevivientes y ayudaron en su inmigración a Palestina. Desempeñaron un papel clave en la Berihah los esfuerzos para ayudar a los judíos a escapar de Europa hacia la Palestina del Mandato Británico, un papel que muchos de sus miembros continuarían después de la disolución de la Brigada. Entre sus proyectos estuvo la educación y cuidado de la Niños selvino. En julio de 1945, la Brigada se trasladó a Bélgica y el Países Bajos. En general, en el curso de la Segunda Guerra Mundial, las bajas de la Brigada Judía fueron 83 muertos en combate y 200 heridos.

El final de la Brigada tras la guerra

En la cabeza de puente ya había dos de los batallones de infantería de la Brigada Judía, a pesar de que se veían muy acosados por el fuego de francotiradores y morteros que causaron multitud de bajas. La compañía de ingenieros trabajaba a destajo para construir un puente de pontones provisional por el que se podría trasladar el equipo pesado. Shugurinsky envió una patrulla de combate a silenciar a los francotiradores que se ocultaban en edificios y refugios subterráneos. Uno a uno fue silenciados, aunque solamente durante un breve periodo de tiempo, ya que los jóvenes paracaidistas alemanes no estaban dispuestos a rendirse tan fácilmente y otros soldados sustituían a sus camaradas caídos. La compañía de vanguardia del 3º Batallón comenzó a ascender por la empinada ladera de la montaña en dirección a Monte Gabio, desde donde los alemanes les disparaban con ametralladoras y morteros. Un pelotón tuvo un choque con varios alemanes en una casa fortificada y lograron reducirlos haciendo prisionero a un joven alemán. Pertenecía al veterano 12º Regimiento, y la información que proporcionó sobre la misión de los paracaidistas resultó vital en los acontecimientos que se iban a producir la mañana siguiente. Hasta que los búnkeres alemanes que quedaban no fueron neutralizados con la ayuda de tanques destructores tripulados por soldados británicos, el número de bajas había alcanzado proporciones alarmantes. La brigada había sufrido 60 muertos y más de 150 heridos, una cifra considerable si se tiene en cuenta que habían empezado en inferioridad de condiciones y efectivos. El teniente Meir Sarudinski, el único oficial que quedaba en su compañía, condujo al 3º Batallón por un terreno sumamente difícil ya que tuvieron que acabar con numerosas posiciones defensivas alemanas que en más de una ocasión atacó el mismo. El batallón apenas sufrió bajas mientras él estuvo al mando. Durante el avance, dos jeeps en los que viajaban el Capitán Ormrod y ocho hombres de una batería judía, llegaron hasta unos cuatro kilómetros de Bolonia, recibiendo disparos procedentes de las afueras de la ciudad, cuando recibieron órdenes de regresar a la base. El capitán sin embargo decidió que no habían llegado hasta allí para darse la vuelta. Apago la radio y siguió su camino. Después de dejar atrás a algunos destacamentos que estaban esperando para hacer la entrada oficial, el Capitán Ormrod y los dos jeeps entraron en la ciudad, exhibiendo con orgullo el emblema judío en sus vehículos. Fueron los primeros soldados aliados que entraron en Bolonia y sus habitantes congregados les dispensaron un cordial recibimiento.

Cementerio militar de Piangipane

Las actividades de la Brigada Judía terminaron al día siguiente ya que el VIII Ejército había avanzado muy rápidamente y había dejado el sector de la brigada en la retaguardia del avance. Finalizada la operación “Playmate”, la Brigada Judía pasó varias semanas de inactividad hasta acabar la guerra. Durante el año siguiente la Brigada Judía fue estacionada en Austria y Holanda, dedicándose a salvar la vida a cuantos supervivientes judíos del Holocausto pudo encontrar, proporcionándoles comida y ropa primero, y luego enviándolos a Palestina a empezar una nueva vida. Muchos de los hombres pertenecientes a la Brigada Judía alcanzaron altos rangos en el Ejército Hebreo, todo un reconocimiento a esta unidad.

Despliegue y disolución de la Posguerra

Tilhas Tizig Gesheften (comúnmente conocido por sus iniciales TTG, traducido libremente como «besar [literalmente, lamer] mi negocio de culo») era el nombre de un grupo de miembros de la Brigada Judía formados inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial. Bajo el disfraz de actividad militar británica, este grupo participó en el asesinato de los nazis, facilitó la inmigración ilegal de sobrevivientes del Holocausto a la Palestina del Mandato y pasó de contrabando armamento a la Haganah La Brigada Judía también se unió a grupos de sobrevivientes del Holocausto para formar escuadrones de asesinatos conocidos como Nakam con el propósito de rastrear y matar a ex SS y Wehrmacht oficiales que habían participado en atrocidades contra judíos europeos. La información sobre el paradero de estos fugitivos se recopiló torturando a los nazis encarcelados o mediante conexiones militares. Los uniformes británicos, la documentación militar, el equipo y los vehículos utilizados por los veteranos de la Brigada Judía contribuyeron en gran medida al éxito de Nokmim. Se desconoce el número de nazis que mataron los Nokmim, pero puede haber llegado a 1.500.  Después de la asignación al Distrito del VIII Cuerpo del Ejército Británico del Rin (Schleswig-Holstein), la Brigada Judía se disolvió en el verano de 1946. Tras el colapso de Alemania nazi y antes del establecimiento del Estado de Israel, la mayoría de los judíos en Europa vivían sin una aclaración de su estatus legal y nacional. La mayoría de ellos fueron clasificados como las personas desplazadas, aunque de dónde fueron desplazados y adónde deberían ser reubicados fueron puntos de discordia. La posición oficial del Haganah, Según lo definido por David Ben-Gurion y el Agencia judía, era que los judíos europeos habían sido tratados de manera tan diferente que sus miembros debían seguir siendo tratados de manera diferente. Por tanto, en oposición a las políticas de cuota de inmigración impuesto por el Libro blanco británico, buscaban permitir y facilitar la inmigración judía ilimitada de Sobrevivientes del Holocausto a Mandato Palestino

En la foto se ven soldados de la Brigada Judía del Ejército Británico custodiando prisioneros alemanes capturados en combate en las proximidades del río Senio, en el frente italiano, en abril de 1945.

Orígenes

La Brigada TTG fue creada por Israel Carmi, quien era un oficial de la Brigada judía mientras actuaba al mismo tiempo como un alto representante del entonces clandestino Haganah. Carmi se comprometió inicialmente en venganza operaciones contra quienes se cree que han sido responsables, al menos en parte, de la Shoah. Junto con algunos de sus compañeros soldados en la Brigada Judía, fue responsable para ejecutar cientos de alemanes, austriacos e italianos. La mayoría de ellos fueron identificados por Carmi y sus hombres como miembros activos de la SS o de otro modo haber ayudado en la deportación o exterminio de judíos dentro nazi esfera de influencia. La Brigada TTG nació cuando Carmi se identificó falsamente en un puesto de control para confundir a un centinela y permitirle a él y a sus compañeros pasar sin obstáculos. Condujo a la creación de papeleo ficticio, sellos, pases, pedidos, formularios de requisición e incluso uniformes e insignias de unidad. A medida que los objetivos de Carmi pasaron de la venganza al rescate, la Brigada TTG se convirtió cada vez más en un instrumento para la liberación de las personas desplazadas y su eventual paso a Palestina. La función del TTG era, ante todo, proporcionar la ilusión de un estatus oficial antes de ocupar las fuerzas aliadas. Esto permitió a los miembros de la Brigada participar en actividades de rescate sin interrupciones indebidas u objeciones de las potencias ocupantes. Pretendiendo actuar como si estuvieran bajo órdenes como parte de la Brigada TTG, permitió a sus miembros pasar por controles de carreteras, puestos de control militares y fronteras internacionales, a menudo con un gran número de judíos desplazados a su cuidado.

Carteles de alistamiento de la Brigada judía.
Carteles de alistamiento de la Brigada Judía
Carteles de alistamiento de la Brigada Judía

La segunda función del grupo, que se desarrolló con el tiempo, fue extraer de las fuerzas aliadas la mayor cantidad de asistencia material y personal para los esfuerzos de rescate de los miembros de la Brigada. Esto incluyó la requisa y el uso por parte del grupo ficticio de vehículos civiles y militares, gasolina, raciones, suministros médicos y otros materiales similares. La Brigada también participó, con la ayuda de documentación falsa de TTG, en la adquisición de grandes cantidades de armas pequeñas y otro equipo marcial para su uso por la Haganá en Palestina. El primer objetivo del grupo, la emigración ilegal, se volvió menos importante a medida que el control militar del movimiento civil se volvió menos estricto. Los objetivos sionistas del grupo, centrados en la inmigración ilegal a Palestina («ha’apalah«), quedaron obsoletos con la aceptación del Plan de partición de las Naciones Unidas para Palestina y el establecimiento de Israel como estado reconocido. A medida que más y más fuerzas aliadas se retiraron de Europa, los miembros de TTG dispusieron de menos recursos para su adquisición. Asimismo, como guerra entre Israel y sus vecinos amenazaba, las habilidades militares que habían acumulado alentaron la retirada de la mayoría de ellos para servir como oficiales en el recién formada Fuerzas de Defensa de Israel. La mayoría de los judíos que fueron rescatados de esta manera, con la Aliá a Israel, donde se establecieron en las ciudades o se convirtieron en kibutzniks. Muchos de ellos apoyaron activamente el esfuerzo de guerra durante el 1947-1949 guerra de Independencia. Las armas y los materiales robados por el TTG contribuyeron al esfuerzo bélico israelí y a la capacidad bélica. La mayoría de los miembros de la Brigada TTG entraron en servicio en la Haganah y lucharon como parte de las FDI durante la guerra.

Participación en el Bricha

Muchos miembros de la Brigada Judía ayudaron y alentaron la implementación de la Bricha. En los meses vitales y caóticos inmediatamente antes y después de la rendición alemana, los miembros de la Brigada Judía suministraron uniformes y documentos del ejército británico a civiles judíos que estaban facilitando la inmigración ilegal de sobrevivientes del Holocausto a la Palestina Mandataria. El ejemplo más notable fue Yehuda Arazi, nombre en clave «Alon«, que había sido buscado durante dos años por las autoridades británicas en Palestina por robar rifles de la policía británica y dárselos a la Haganá. En 1945, Arazi y su socio Yitzhak Levy Viajó desde la Palestina del Mandato a Egipto en tren, vestidos como sargentos de los Ingenieros Reales. Desde Egipto, la pareja viajó por el norte de África hasta Italia y, utilizando nombres falsos, se unió a la Brigada Judía, donde Arazi se convirtió en secreto en el responsable de organizar la inmigración ilegal. Esto incluyó la compra de barcos, el establecimiento hachsharot, suministro de alimentos y elaboración de listas de supervivientes.

Voluntarios de la Brigada Judía en la Tumba de Rachel, 1944

Cuando Arazi llegó a la Brigada Judía en Tarvisio en junio de 1945, informó a algunos de los Haganah miembros de la Brigada que otras unidades se habían puesto en contacto con sobrevivientes judíos. Arazi recalcó a la Brigada su importancia en Europa e instó a los soldados a encontrar 5,000 sobrevivientes judíos para llevarlos a la Palestina del Mandato. Oficial de brigada judía Aharon Hoter-Yishai recordó que dudaba de la existencia de 5.000 judíos supervivientes; Independientemente, la Brigada Judía aceptó el desafío de Arazi sin cuestionar. Para muchos soldados judíos, esta nueva misión justificó su anterior servicio en las fuerzas británicas que había precedido a la creación de la Brigada Judía.

Otro soldado de la Brigada Judía que participó activamente en el Bricha fue Israel Carmi, quien fue dado de baja de la Brigada Judía en el otoño de 1945. Después de unos meses, la Secretaría del Kibbutz HaMeuchad le pidió a Carmi que regresara a Europa para ayudar con la Bricha. La experiencia previa de Carmi trabajando con sobrevivientes lo convirtió en un activo importante para el movimiento Bricha. Regresó a Italia en 1946 y asistió al 22º Congreso Sionista en Basilea, donde obtuvo una idea de cómo funcionaba la Berihah en toda Europa. Carmi propuso establecer una segunda ruta Berihah a través de Europa en caso de que la ruta existente colapsara. Además, también propuso dividir el liderazgo de Bricha en partes: Mordejai Surkis, que trabaja desde París, sería responsable del funcionamiento financiero; Efraín Dekel en Praga dirigiría el elemento administrativo y supervisaría la Berihah en Polonia, Checoslovaquia y Alemania; y Carmi, que trabaja desde Praga, supervisaría las actividades en Hungría, Yugoslavia y Rumania

Entre los soldados de la Brigada Judía del Ejército Británico, compuesta por combatientes de Eretz Israel, estaba Shmuel Gafnavicius (más tarde Gafni). En cartas que escribió a su hermana en la tierra de Israel al finalizar la guerra describió sus intentos por descubrir el paradero de su otra hermana, que había permanecido en Kovno (Kaunas) durante la guerra. Había hablado con algunas personas que sabían algo de lo que le había acontecido a ella durante el tiempo en que Shmuel permaneció en la Europa liberada. Respecto al fin de la guerra escribió: “Celebré la “fiesta de liberación” en el “confort” de los vagones de un tren de carga, pero recibimos una compensación adecuada cuando en cada estación nos encontrábamos con trenes llenos de prisioneros alemanes que fijaban la mirada en nuestras banderas con la estrella de David mientras viajábamos por su país.”

Los soldados de la Brigada Judía, que ayudaron con la Bricha, se aprovecharon específicamente de la situación caótica en la Europa de la posguerra para trasladar a los sobrevivientes del Holocausto entre países y más allá de las fronteras. Los soldados fueron colocados intencionalmente por Merkaz Lagolah en los puntos de transferencia y cruces fronterizos para ayudar a los desplazados judíos. Por ejemplo, Judenberg, un subcampo del campo de concentración de Mauthausen, actuó como un punto de Berihah donde los soldados de la brigada y los partisanos trabajaron juntos para ayudar a los desplazados internos. Asimismo, en la ciudad de Graz, un punto de Bricha se centró en un hotel donde una figura legendaria de Bricha, Pinchas Zeitag, también conocido como Pini el Rojo o «Gingi«, organizó transportes hacia el oeste a Italia. Una de las mayores contribuciones de la Brigada Judía a la Bricha fue el uso de sus vehículos del ejército británico para transportar a los sobrevivientes (hasta mil personas a la vez) en convoyes de camiones a Pontebba, el depósito de motor de la brigada. Estos transportes secretos generalmente llegaban a las 2 o 3 a.m., y la Brigada siempre se aseguraba de que los desplazados internos fueran recibidos por un soldado o un oficial y recibidos en un comedor con comida y té. A todos se les hizo un examen médico, un lugar para dormir y ropa limpia; y a los pocos días el grupo se trasladó a hachsharot en Bari, Bolonia y Modena. Después de recuperarse y completar su hachshara entrenamiento, los supervivientes fueron llevados a puertos donde los barcos zarparían ilegalmente hacia la Palestina Mandataria. Los historiadores estiman que la Brigada Judía ayudó en la transferencia, entre 1945 y 1948, de 15 000 a 22 000 judíos europeos como parte del Bricha y el movimiento de inmigración ilegal.

Legado militar de la Brigada

Entre los soldados de la brigada, 78 fueron mencionado en los despachosy 20 recibieron condecoraciones militares (7 Medallas militares, 7 Orden del Imperio Británico medallas, 4 Cruces militaresy 2 premios estadounidenses). Más tarde, los veteranos de la Brigada tuvieron derecho a La cinta del voluntario y el Medalla de luchadores contra los nazis del Estado de Israel. El 3 de octubre de 2018, después de un voto de apoyo unánime por parte del Parlamento italiano, la bandera de guerra del Grupo de la Brigada Judía recibió el premio italiano «Medaglia d’Oro al Valor Militare» por su contribución a la liberación de Italia durante la Segunda Guerra Mundial. La medalla estaba unida a la bandera de guerra del Séptima Brigada Blindada, herederos del Grupo de Brigadas Judías, en una celebración en el Bet Hagdudim (Museo de Batallones) de Avihayil, cerca de Netanya. La brigada judía inspiró numerosas memorias, libros y películas. En 1998, los cineastas Chuck Olin (director) y Matthew Palm (Coproductor) lanzaron su galardonado documental, En nuestras propias manos. La película se emitió en PBS en los Estados Unidos y se proyectó en numerosos festivales de cine de todo el mundo.

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