HABLEMOS DE ALIENACIÓN PARENTAL, DE CUANDO UN HIJO ES PROGRAMADO PARA QUE ODIE A SU PAPÁ O A SU MAMÁ.

Los que me conocen, saben que desde siempre, desde que tengo uso de razón he estado comprometido en la defensa de los más débiles, de los más vulnerables, cuando ejercía como maestro, como posteriormente, cuando me vi inmerso en un divorcio contencioso, turbulento… Entonces descubrí la forma más cruel de maltrato a la infancia: la Alienación Parental. Situaciones en las que los hijos son «programados» para que odien a uno de los progenitores, a su papá o a su mamá, lo denigren, lo detesten, lo aborrezcan… y digan que no quieren ir con él (o con ella, según el caso).

Como dice el refranero, «en casa del herrero, cuchillo de palo», mi hija fue víctima de Alienación Parental y privada de todo contacto conmigo, con la complicidad entusiasta de jueces y fiscales… Sí, yo no lo vi venir, hasta que era demasiado tarde, pese a haber estudiado el asunto en profundidad y haber alertado a muchas personas del riesgo de que sus hijos fueran «alienados» y apartados de ellas y de sus familias de origen… pues fui el fundador de la Asociación de Padres y Madres Separados de Extremadura, Custodia Compartida YA! y me signifiqué en Extremadura y a escala nacional, especialmente en la reivindicación de la Custodia Compartida de los hijos tras el divorcio y que se generalice la Orientación y la Mediación Familiar, y se desjudicialicen las rupturas de pareja en España.

Estoy seguro de que, cualquiera que haya llegado hasta aquí, habrá observado en el comportamiento de niños cuyos padres están divorciándose o se han divorciado situaciones tales como:

– 1) El hijo o la hija está aliado con uno de los progenitores en una campaña de denigración contra el otro padre (o madre).
– 2) Las «razones» del hijo para depreciar al progenitor, son generalmente débiles, frívolas o
absurdas.
– 3) El niño afirma que la decisión de rechazar al progenitor y de no querer ir a su encuentro es suya propia, y que no ha sido influido por nadie.
– 4) El niño apoya a ultranza al progenitor con quien esta aliado, da igual el asunto de que se trate…
– 5) El niño no muestra remordimientos por sus sentimientos hacia el progenitor al que manifiesta que odia, sin tapujos.
– 6) En el discurso del niño existen «escenificaciones prestadas», por ejemplo, el niño relata asuntos adultos con vocabulario adulto… que, obviamente no corresponden a su edad.
– 7) La animosidad del niño hacia su padre o su madre, se hace extensiva a toda la familia (abuelos, tíos, primos…) y a otras personas relacionadas con el progenitor odiado… 

Éstas y otras situaciones similares definen, según los expertos, la ALIENACIÓN PARENTAL.

De todo ello y mucho más, de cómo evitarlo y de cómo «curarlo» (más vale prevenir que curar…) hablaremos el próximo día 15 de octubre, viernes, en el ATENEO DE BADAJOZ, a las 19,30 horas.

Como anticipo de la conferencia-coloquio, te invito a que veas la siguiente composición de slideshare:

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