¡Good Bye, Lenin! Todas las personas decentes de Alemania, europeos decentes y ciudadanos decentes del mundo celebran el 31º aniversario de la caída del muro de Berlín.

Este lunes el mundo entero celebra el 31 aniversario de la caída del Muro de Berlín, un evento que marcó el comienzo del fin de la Guerra Fría y la reunificación del país.

En el 2018 el presidente Donald Trump declaró el 9 de noviembre como Día Mundial de la Libertad, en homenaje a la caída del Muro de Berlín, este día en 1989.

La caída del controvertido muro el 9 de noviembre de 1989 fue seguida de un levantamiento pacífico y popular en toda Alemania Oriental comunista, inspirado en movimientos entre las naciones de Europa Central, controlada por los soviéticos, para separarse de Moscú y avanzar hacia las democracias de estilo occidental.

Alemanes escalan el Muro de Berlín en la Puerta de Brandenburg el 9 de noviembre de 1989. REUTERS/Herbert Knosowski

El Bloque del Este dominado por los soviéticos sostenía que el muro fue levantado para proteger a su población de elementos fascistas que conspiraban para impedir la voluntad popular de construir un Estado socialista en la Alemania del Este.6

Un muro de 45 kilómetros dividía la ciudad de Berlín en dos, mientras que otros 115 kilómetros rodeaban su parte oeste aislándola de la RDA. Es decir, el Muro constituía la frontera estatal entre la RDA y el enclave de Berlín Oeste. Fue uno de los símbolos más conocidos de la denominada Guerra Fría y de la separación de Alemania.

Se desconoce el número exacto de personas que fallecieron al intentar cruzar la frontera a través del muro, ya que el lado oriental estaba fuertemente vigilado, y no se dudaba en disparar a aquellos que intentaban pasar al lado occidental sin permiso. Alrededor de 3000 personas fueron detenidas mientras trataban de cruzar ilegalmente hacia la RFA, ocurriendo la última detención el 5 de febrero de 1989. En cuanto al número de fallecidos, la Fiscalía de Berlín considera que el saldo fue de más de 200 personas, incluyendo 33 que fallecieron como consecuencia de la detonación de minas. Por su parte, el Centro de Estudios Históricos de Potsdam estima en 125 la cifra total de muertos en la zona del muro.

El Muro de Berlín cayó en la noche del jueves 9 al viernes 10 de noviembre de 1989, 28 años después de su construcción. La apertura del muro, conocida en Alemania con el nombre de die Wende (El cambio), fue consecuencia de las exigencias de libertad de circulación en la ex RDA y las evasiones constantes hacia las embajadas de capitales de países del Pacto de Praga y Varsovia y por la frontera entre Hungría y Austria, que impuso menos restricciones desde el 23 de agosto. En septiembre, más de 13 000 alemanes orientales emigraron hacia Hungría. ​Poco después comenzaron manifestaciones masivas en contra del gobierno de la Alemania Oriental, especialmente en Leipzig. El líder de la RDA, Erich Honecker, renunció el 18 de octubre de 1989, siendo reemplazado días más tarde por Egon Krenz

La caída del Muro de Berlín marcó un paso importante en la desintegración de la Cortina de Hierro, allanando el camino hacia la liberación de Europa Oriental y Central de las garras del comunismo y marcando una victoria decisiva para las personas amantes de la libertad en toda Europa.

Como homenaje a todos aquellos que hicieron posible la caída del muro de Berlín, y especialmente a aquellos que perdieron la vida y sufrieron los horrores del comunismo, la ideología más perversa de la Historia de la Humanidad, causante de millones de tragedias, de miles de muertos, más de 150 millones; y una larga lista de miserias, hambre, enfermedad, guerra etc. VOZ IBÉRICA les recomienda ver la película ¡Good Bye, Lenin! de la que les adelantamos parte del argumento:

El 7 de octubre de 1989 no era el mejor momento para entrar en coma viviendo en la República Democrática Alemana, y eso es precisamente lo que le ocurre a la madre de Alexander Kerner (Daniel Brühl), Christiane, una mujer orgullosa de sus ideas socialistas y miembro del Partido Socialista Unificado de Alemania. Entregada a la política tras el abandono y huida de su marido a Alemania Occidental, pierde el conocimiento al ver a su hijo metido en disturbios a raíz de una manifestación en contra de Erich Honecker, con la política del estado que tanto admira.

Alex se ve envuelto en una complicada situación cuando su madre sale del coma ocho meses después. Ninguna otra cosa podría afectar tanto a su madre como la caída del Muro de Berlín y el triunfo del capitalismo en su amada Alemania Oriental, y ya advertido por el médico de dejarla en reposo y sin grandes disgustos, para evitar una posible recaída, ocultará a su madre lo sucedido mientras ella estaba enferma: el Muro de Berlín ha sido derribado y la reunificación alemana se ha ejecutado bajo el mando de la capitalista Alemania Occidental. Para ello Alex, con ayuda de su amigo Denis (un aspirante a cineasta de Berlín Occidental), montará una serie de falsos telediarios, en los que escribirá su propia historia del país.

Por eso, para salvar a su madre, Alex convierte el apartamento familiar en una isla anclada en el pasado, una especie de último bastión del socialismo en el que su madre vive creyendo que nada ha cambiado. Lo que empieza como una mentira piadosa se convierte en una gran estafa cuando la hermana de Alex y algunos vecinos se encargan de mantener la farsa para que la madre de Alex siga creyendo que nada había cambiado. Una de ellas es Lara, una enfermera soviética en prácticas de la que Alex se enamora durante el coma de su madre…

¡Que la disfruten y les sea de provecho!

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