«España. La primera globalización», la película española contra la leyenda negra, sin complejos, sin pedir perdón… un acto de afirmación, de autestima y de autoeficacia absolutamente necesario.

‘España. La primera globalización’ se ha convertido en un fenómeno social y entre sus méritos está reivindicar el papel de Elcano en la Vuelta al Mundo.

FUENTE: https://revistacentinela.es/la-pelicula-desacomplejada-del-legado-espanol/

No es la Armada Invencible, ni se le parece. Es tan sólo un humilde galeón, un documental para más señas, el que surca los mares audiovisuales batallando a diestro y siniestro contra la ‘leyenda negra’. O, dicho en términos más contemporáneos, ‘España. La primera globalización’, de José Luis López-Linares, es un pirata bueno que abre grietas en el ‘matrix negrolegendario’ con las únicas armas del conocimiento y la razón. También con coraje, porque sin él la nave no hubiera logrado salir de puerto.

Entre los muchos méritos de la película está el de haber reivindicado el papel de España en la Vuelta al Mundo, y su trascendencia histórica. Y es que, frente a lo que pudiera hacer pensar la timidez gubernamental —primero la de Rajoy, que no hizo nada para preparar la efemérides, y luego la de Pedro Sánchez que casi ha preferido regalársela a Portugal— la realidad es que la Vuelta al Mundo fue un proyecto netamente español.

Primero porque Magallanes, aunque portugués de nacimiento y formación, se convirtió en súbdito español antes de iniciar el proyecto, con lo que se naturalizó español del modo como se hacía en la época. Pero es que, además, el papel de Juan Sebastián Elcano, tan ninguneado durante las celebraciones, fue esencial. Fue él, a fin de cuentas, el que protagonizó la gesta más épica de la Vuelta al Mundo: lograr regresar a casa surcando el Pacífico, aprovechando la ruta portuguesa, pero evitando encontrarse con los portugueses. Fue Elcano el que culminó la aventura el 6 de septiembre de 1522, hace ahora 500 años.

«La acción de Elcano es de una intrepidez impresionante», explica Pedro Insúa en el documental de López Linares. «La vuelta desde Cabo Verde hasta Sanlúcar de Barrameda es terrible. Son 18 los que tienen que conducir una nave que requiere cincuenta personas. Fue durísimo porque iban con muy pocos efectivos». Pero fue ese esfuerzo final el que permitió que la aventura mereciera la pena. El regreso de una sola nave fue suficiente para que la expedición fuera un éxito económico, si bien por el camino se perdió la vida de más de 230 hombres.

Son muchos los méritos de ‘España. La primera globalización’, que se ha convertido en todo un fenómeno social, generando incluso una comunidad de afines, aunque lo más correcto sería hablar de una ‘comunidad de la Hispanidad’. Y es que, aunque la película de López-Linares se alimenta del humus de una creciente producción editorial —que encontró en el éxito de ‘Imperiofobia’, de Elvira Roca Barea todo un aldabonazo— es pionera en abrir grietas en la ‘leyenda negra’ desde el territorio audiovisual, que es, justamente, una de las principales fuentes que la alimentan.

UTILIZARLA COMO MATERIAL EDUCATIVO

En este sentido, más allá de sus 70.000 espectadores en cine y de las 400.000 personas que vieron su primera emisión en TVE, en La 2, está la impagable labor que puede realizar la película en los colegios. Ya está en los de la Comunidad de Madrid, acompañada por un cuaderno de apoyo para los profesores, pero se trabaja para llegar a acuerdos similares con otras comunidades. Castilla y León, Murcia y Andalucía son las próximas candidatas. Y eso por no hablar de la labor personal de difusión que ha realizado su director por todo tipo de centros e instituciones. «He presentado la película al menos dos veces por semana desde que se estrenó en octubre hasta el mes de julio. Y ha habido temporadas en las que tenía actos casi a diario», explica José Luis López-Linares. Para él no se trataba de un documental más. Como explica en el libro que acompaña la edición especial en DVD de la película (y de la que se han vendido más de 5.000 ejemplares, otro récord) se trataba de combatir la anomalía española, que no es otra más que la enfermiza relación de los españoles con su propia historia.

Y es que, frente a la irónica afirmación de Sócrates de que «es fácil elogiar Atenas ante un público de atenienses», no es nada fácil elogiar la historia de España ante un público de españoles. «He querido hacer esta película para los atenienses y los no atenienses, para todos los españoles. Para los que, contra toda evidencia, creen que España tiene que pedir perdón por la conquista, por la Inquisición, por la lengua, en fin, por existir. Y para los que están cansados de escuchar esto mismo y quieren poner luz en el pasado», asegura José Luis López Linares. La historia verdadera aspira a reemplazar una visión ingenua y malintencionada del pasado por un relato reflexivo, y para eso hay que retorcerle el cuello a los mitos y leyendas negras que enturbian la historia de España. Esa es la intención con la que he realizado esta película, hecha para nuestros hijos y dedicada a nuestros antepasados. Porque, como dice Marcelo Gullo, «quien no conoce su pasado no puede construir su futuro».

UNA PRODUCCIÓN CON PROPÓSITO

Son muchos los méritos de ‘España. La primera globalización’. El primero de ellos tiene que ver con su título. Y es que la película no se limita a ofrecer una nueva argumentación contra los tópicos de la leyenda negra, que lo hace, sino que también ofrece una propuesta de la historia de España en positivo. Y así se pone el foco en el ‘galeón de Manila’ —que conectaba las economías del imperio chino y español— y su papel como impulsor del comercio entre Oriente y Occidente durante más de dos siglos.

Pero, además, se van desgranando otras muchas aportaciones españoles. Muchas ligadas a la cartografía y a la visión del mundo, pero también en relación con el calendario que nos rige, el llamado gregoriano, que sigue el modelo diseñado por los matemáticos de la Universidad de Salamanca. Por no hablar de los avances en materia de eso que luego se llamarán ‘derechos humanos’ o el carácter excepcional del mestizaje americano.

Fuera de España la película se ha proyectado en Bolivia, Panamá, Venezuela y Miami, en EEUU. Pero en breve está prevista una mini gira americana para proyectar la película en otras ciudades de Estados Unidos como Nueva York, Seattle o San Antonio. En España se ha proyectado finalmente en todas las capitales del país salvo Melilla. Incluso Cataluña, que inicialmente se resistió, pero donde finalmente se proyectó en una docena de cines.  Cifras modestas de éxito todas las que rodean a este proyecto, eso debe reconocerse. Pero rendimientos gigantescos si se comparan con lo que había antes, que era poco menos que nada.

UN DESCUBRIMIENTO CONTRA VIENTO Y MAREA

Esta iniciativa, como casi todas las que han hecho posible el milagro de ‘España. La primera globalización’ tienen que ver con el descubrimiento de una ‘comunidad del anillo’, una comunidad de afines, que estaba ahí, dispuesta a echar una mano en la lucha por la Hispanidad, y que la película ha descubierto. «Los 1.700 mecenas que contribuyeron a la financiación de la película no se limitaron a aportar dinero, sino que han sido unos agentes activos de promoción de la película, llevando a sus amigos y contribuyendo a darla a conocer», reconoce López-Linares. Y es que su obra no ha podido permitirse campañas de publicidad, ni ha contado con el apoyo de ningún medio de comunicación, de modo que sus únicos cauces de difusión han sido Twitter y el ‘boca a boca’. Y, por si fuera poco, los exhibidores tampoco dieron facilidades, y proyectaron la película en las horas y días menos comerciales.

«Facilidades no ha habido. Ha habido un silencio, sobre todo al principio. Muchas informaciones se han publicado cuando la película ya no estaba en cartel», explica el director. «Creíamos que alguno se pronunciaría en contra, pero han preferido callar. Aunque quizás la polémica nos habría ayudado a la difusión».

El responsable de ‘España. La primera globalización’ es, pese a todo ello, optimista con respecto a lo que la película ha logrado, o a ayudado a conseguir. Hay un cambio importante en la necesidad de los españoles por conocer su historia y la prueba más evidente es la oferta editorial actual sobre esta materia (de la que Centinela se ocupó en este reportaje de Libros contra la leyenda negra). El buque insignia de este fenómeno es ‘Imperiofobia’, del que, cinco años después de su primera publicación, cuando lleva más de 130.000 ejemplares vendidos, se publicará en octubre una nueva edición revisada y ampliada.

‘IMPERIOFOBIA’, EL GERMEN

Si López-Linares tiene una visión optimista de la situación, Elvira Roca Barea, que colaboró muy activamente en el documental, ve más bien la botella medio vacía. «Hay que hacer estos proyectos porque hay que ofrecer la posibilidad de que se conozca una visión distinta. Pero no soy optimista con que un libro o una película puedan volcar una corriente de opinión que está muy asentada. Luchas contra una inercia de siglos», opina la célebre investigadora. Y el punto clave que muestra la extrema dificultad del envite está en los libros de texto. «Una cosa es lo que los historiadores saben y otra lo que se plasma en los libros con los que se forma a los españoles e hispanoamericanos». Y mientras eso no cambie, todo lo demás no alterará nada sustancial.

Pero, sin perder la perspectiva del gigantesco reto que supone luchar contra la ‘leyenda negra’, tampoco conviene minusvalorar los avances que se han producido. Por muy humilde que parezca el movimiento de resistencia que existe hoy, hace apenas diez años era absolutamente marginal e invisible, caso de existir. Y puede que un libro no cambie la historia, pero muchos pueden ayudar. Y si un documental no puede derribar por si solo el ‘matrix negrolegendario’, siempre queda la opción de insistir con otro más. Eso es lo que va a hacer José Luis López-Linares, que prepara ya ‘Doña Marina. El nacimiento de Hispanoamérica’, un trabajo en el que serán mayoría los historiadores americanos y que utiliza la figura de Malinche como metáfora del proyecto social y cultural que España construyó en América. Un proyecto marcado justamente por el mestizaje, en contra de lo que los tópicos han llevado a creer. Quizás no por casualidad el proyecto coincide con otro de distinta naturaleza pero tema similar: el musical que lleva años preparando Nacho Cano justamente en torno a la misma figura de Malinche y que está próximo a estrenarse. «He estado hablando con el productor y me parece que hay posibilidades de que hagamos alguna cosa juntos», explica López-Linares. Porque, como acredita la experiencia de ‘España. La primera globalización’, el único modo de que unos pocos francotiradores hagan ruido es que disparen juntos.

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