El “Año Nuevo Judío” (Rosh Hashaná) comenzó el 18 de Septiembre de 2020 al atardecer.

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El AÑO NUEVO JUDÍO, (Rosh Hashaná) se celebra durante dos días. Se trata del aniversario de la creación de Adán y Eva, que fueron respectivamente el primer hombre y la primera mujer que existieron, según la tradición judía.

El “Año Nuevo Judío” (Rosh Hashaná) comienzó el 18 de Septiembre de 2020 al atardecer, justo cuando se empezó a ver la primera estrella. Así se inicia el año 5781, según el calendario hebreo. Las celebraciones se extienden durante los dos primeros días del mes tishrei: el 19 y 20 de Septiembre (que son feriados).

La celebración comienza al anochecer de la víspera con el sonido del shofar (un cuerno de carnero), llamando a los judíos a la meditación, al autoanálisis y a retomar el camino de justicia. Se festeja en estas fechas por comenzar el mes “tishrei”, cuando Dios creó el mundo. Momento en que fue creado el primer hombre: Adam.

El toque del Shofar es el momento más relevante de esta festividad. Porque simboliza el clamor del pueblo judío a Dios, reconociéndolo como Creador y Rey Eterno. El sonido del Shofar (Shofarot) representa la liberación del sometimiento del pasado, dando esperanzas para comenzar una nueva vida en el año que comienza.

Es así que Rosh Hashaná enfatiza la especial relación de Di­os con la humanidad: el hecho de que dependemos de Di­os por ser Él Aquel que nos creó y que nos sustenta. También, por el el hecho de que Di­os depende de nosotros por ser nosotros los que hacemos que Su presencia se conozca y se sienta en Su mundo. Cada año, en Rosh Hashaná, “todos los habitantes del mundo pasan ante Di­os como un rebaño de ovejas” y se decreta en la corte celestial “quién vivirá y quién morirá… quién se empobrecerá y quién se enriquecerá; quién caerá y quién se levantará”. Pero éste es también el día en que proclamamos a Di­os Rey del Universo… la continuación de la existencia del universo depende de la renovación del deseo divino del mundo, cuando aceptamos el reinado de Di­os cada año en Rosh Hashaná.

El principal cumplimiento de Rosh Hashaná consiste en hacer sonar el shofar, el cuerno de carnero, que también representa el toque de la trompeta cuando un pueblo corona a su rey. El grito del shofar es también una llamada al arrepentimiento, porque Rosh Hashaná es también el aniversario del primer pecado del hombre y de su arrepentimiento por dicho pecado. Así, constituye el primero de los Diez Días de Arrepentimiento que culminan en Iom Kipur, el Día del Perdón. Otro aspecto significativo del shofar es que también permite recordar el pasaje del Génesis en el que, se describe cuando a Abraham le fue ordenado por Dios sacrificar a su hijo Isaac, que tuvo lugar en Rosh Hashaná, aunque, finalmente en lugar de Isaac, un carnero fue sacrificado como ofrenda a Dios. Por eso, evocamos la disposición de Abraham a sacrificar a su hijo y rogamos que el mérito de ese acto nos asista cuando rezamos por un año de vida, salud y prosperidad. En total, escuchamos cien sonidos del shofar en el transcurso de los servicios de Rosh Hashaná.
Otras observancias de Rosh Hashaná comprenden comer un pedazo de manzana con miel, para simbolizar nuestro anhelo de un año dulce, y otros alimentos especiales que simbolizan las bendiciones del nuevo año. También, bendecirse el uno al otro con las palabras “Leshaná tová tikatev vetejatem”, “Que seas inscripto y sellado para un buen año”. Finalmente, Tashlij, una plegaria especial que se dice cerca de un cuerpo de agua (un océano, un río, una laguna, etc), evocando el versículo que dice “Y Tú arrojarás sus pecados a las profundidades del mar”. Y tal como ocurre con cada una de las principales festividades judías, después de encender las velas y de rezar, recitamos kidush y hacemos una bendición ante de comer la jalá.

Gastronomía

En el plano gastronómico las familias tienen un menú especial para celebrar el año nuevo. En la Cena Festiva es costumbre comer dátiles, calabazas, cabeza de carnero, manzana mojada en miel y otros platos dulces. Hay muchos dulces específicos para esta fecha que simbolizan un “año nuevo dulce”, dejando lo amargo en un segundo plano. También es típico comer granadas, una fruta que representa un año de abundancia.

Curiosidades

• El “Shofar” es un instrumento muy antíguo, fabricado con el cuerno de un carnero. Es de gran significado porque rememora al carnero que Abraham sacrificó en lugar de su hijo Isaac. La palabra “Shofar” viene del hebreo «Leshaper» y significa “mejorar”.

• La Granada es una fruta con gran presencia bíblica, que símboliza también la fertilidad. Según la tradición judía posee 613 semillas, que son precisamente el número de mandamientos divinos que los judíos deben cumplir.

• El pescado (Rosh) también está presente en muchas cenas, porque simboliza el deseo de que el pueblo se multiplique. Además también se coloca en la mesa una “cabeza de pescado” para recordar que «hay que ser cabeza y no cola», y elegir así el propio camino.

• El “Tapúaj” (manzana sumergida en miel) es muy típica en estas fechas. La manzana representa el pecado del egoísmo y se moja en la miel para mitigarlo.

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