25 de abril, «Revolução dos Cravos» (Revolución de los claveles), acabar con los ricos o acabar con la pobreza, he ahí el dilema…

PERO GRULLO DE ABSURDISTÁN

El próximo 25 de abril se cumplen 50 años de la Revolución de los Claveles – que puso fin al régimen dictatorial del economista portugués, Antonio de Oliveira Salazar.

A las 00:25 horas del 25 de abril de 1974, Radio Renascença retransmitió “Grândola, Vila Morena”, canción revolucionaria del cantautor portugués José -Zeca- Afonso. Era la señal acordada por varios oficiales pertenecientes al Movimiento das Forças Armadas —MFA—, para comenzar a ocupar los puntos estratégicos del país. Así lo hicieron. Sólo seis horas después, con la renuncia del primer ministro, Marcelio Caetano, se derrumbó la dictadura Salazarista que dominó Portugal desde 1933.

El nombre de «Revolução dos Cravos» guarda relación con que los portugueses inundaron las calles de Lisboa y las principales ciudades con claveles rojos que colocaban en la boca de los fusiles del ejército,… de ese modo Portugal logró un cambio social sin sangre ni violencia.

Cansado de las políticas colonialistas, el Movimiento de Fuerza Armada -apoyado en las fuerzas civiles sociales, en estudiantes y obreros- defendió de forma pacífica y decisiva el derecho a cambiar el destino de Portugal.

La revolución empezó a las 22:55 horas del 24 de abril, con la conocida canción ‘E depois do Adeus’, de Paulo de Carvalho, que representó a Portugal en el Festival de Eurovisión días antes, transmitida por el periodista João Paulo Diniz de la Rádio Emissores Associados de Lisboa, que era el primer aviso para que las tropas se prepararan en sus puestos y sincronizaran relojes.

A las 00:25 horas del 25 de abril, la Rádio Renascença transmitió ‘Grândola, Vila Morena’, una canción revolucionaria de José Afonso, prohibida por el régimen. Era la segunda señal pactada por el MFA para ocupar los puntos estratégicos del país, mediante una serie de coordinaciones fijadas por un puesto de mando establecido por el mayor Otelo Saraiva de Carvalho en el cuartel de la Pontinha en Lisboa.

Cae el Gobierno

En las horas siguientes, la dictadura se derrumbó. A partir de las 01:00 horas del 25 de abril, las guarniciones de las principales ciudades (Oporto, Santarém, Faro, Braga, Viana do Castelo) decidieron seguir las órdenes del MFA, ocuparon aeropuertos y las instalaciones del gobierno civil. Fuera de Lisboa la situación discurrió con calma total , y a lo largo de la madrugada las autoridades del Estado perdieron el control del país sin apenas resistencia.

Miles de portugueses salen a la calle

Pese a que desde las 03:00 horas se emitieron continuos llamamientos radiofónicos de los “capitanes de abril” (los oficiales jefes del MFA) a la población, para que permaneciera en sus hogares, y a la policía, para no oponerse a las actividades de las tropas,​ al amanecer de ese mismo día miles de civiles portugueses ganaron las calles en varias localidades, mezclándose con los militares sublevados.

En el transcurso de la madrugada, los militares rebeldes salieron de sus cuarteles y ocuparon los aeropuertos internacionales de Lisboa y Oporto, ordenando el cese de los vuelos en todo el espacio aéreo portugués. Unidades de la marina de guerra se adhirieron a la revuelta y tomaron el control de los puertos del Atlántico, de Madeira y de las Azores.

Pues sí, hace casi cincuenta años, una mañana de 1974, Europa se despertó y las emisoras de radio y televisión anunciaban que se estaba produciendo una revuelta militar en Portugal encabezada por un gran número de oficiales de carrera de ideología marxista, de todos los colores y tendencias.

Fueron muchos quienes se frotaron los ojos y no salían de su asombro: oficiales con elegantes uniformes, provenientes de buenas familias, incluso nobles, e incluso algunos con apariencia de frívolos, habían caído en las garras del marxismo, una pseudoreligión despreciable del siglo XIX, en bancarrota, desacreditada moralmente como una filosofía política asesina responsable de derramar ríos de sangre… causante de más de 150 millones de muertos… una mañana de abril de 1974 Otelo Saraiva de Carvalho y otros oficiales izquierdistas estaban acercando a Portugal al borde de una Tiranía Roja.

OTELO SARAIVA DE CARVALHO

Falta apenas un mes para que se conmemore el 50º aniversario del golpe que derrocó a Marcello Caetano la tarde del 25 de abril de 1974, supuestamente marcando el fin del corporativismo.

Portugal volverá a conmemorar el próximo 25 de abril como el “Día de la Libertad”; la Portugal que sufre un completo desorden cinco décadas después. Portugal, un régimen dominado por el adoctrinamiento izquierdista en el que faltan médicos y profesores; una nación en la que los más brillantes y prometedores huyen de los impuestos exorbitantes y las crecientes tasas de criminalidad. Una nación en la que las empresas nacionalizadas, como la compañía ferroviaria, presentan enormes signos de atraso, además de saturación de trenes, siendo la lista de fracasos casi infinita.

Portugal, un régimen político en crisis permanente con una corrupción galopante, una nación donde predomina «el capitalismo de amiguetes».

Aquellos que piensan que el 25 de abril simboliza la libertad están cien por cien equivocados y, en última instancia, ignoran la historia, la política y la economía.

Pese a que la propaganda izquierdista afirme lo contrario, la Revolución de los Claveles trajo lo peor de lo peor a los portugueses:

No hay un portugués más malvado que el estalinista Álvaro Cunhal, ningún general más idiota que António Spinola y ningún político más ladrón que Mário Soares. Entre 1974 y 1976, el 70 por ciento de la economía fue nacionalizado, con la guerra civil al acecho de fondo. Mientras tanto, tanto los socialistas como los comunistas, junto con miembros de los movimientos de las Fuerzas Armadas responsables de la revuelta inicial, entregaron Angola, Mozambique y Guinea-Bissau a los movimientos de liberación nacional aliados de la Unión Soviética. Décadas después, Portugal (el país más pobre de Europa occidental) todavía subsidia a sus antiguas colonias a través de programas educativos y de salud destinados a aliviar la pobreza.

Estos hombres, Álvaro Cunhal, António Spinola y Mário Soares sentararonlas bases de la decadencia actual de Portugal, pero Portugal debe poner fin a este ciclo perpetuo de pobreza endémica.

El nuevo gobierno de Portugal debe sacar a la nación de la tiranía, de una tiranía que esclaviza a 10 millones de personas, excepto a los partidos y las elites políticas, una tiranía ejercida mediante el terror, la la represión, y a veces también la muerte.

Los portugueses decentes, defensores de la libertad no deben olvidar que no existe el socialismo “moderado”; todas las formas de socialismo –aunque reciba el nombre de «estado del bienestar»– conducen a usurpaciones de nuestros derechos individuales y de propiedad. A través del socialismo hay decadencia cultural; a través del socialismo todos acaban siendo igualmente miserables (parafraseando a Alexis de Tocqueville); a través del socialismo somos testigos de la destrucción de la personalidad humana y de la reconstrucción monolítica de un estado de termitas.

El nuevo gobierno de Portugal no puede caer en el «gatopardismo», en aparentar que todo cambia, para que todo siga igual. El nuevo gobierno de Portugal debe rechazar todas las formas de intervencionismo, de planificación centralizada de la economía, cualquier forma de socialismo, de comunismo, de fascismo… desechar los dogmas de Keynes y rechazar los preceptos de la oclocracia, de cualquier tentación de gobernar para favorecer a una minoría por muy mayoritaria que parezca, dejándose influir por el ruido ensordecedor de una muchedumbre ruidosa que entona cantos patrióticos y revolucionarios…

Grândola Villa Morena

Grândola, Vila Morena

Grândola, villa morena
Grândola, Vila Morena
Tierra de hermandad
Terra da fraternidade
El pueblo es el que manda más
O povo é quem mais ordena
Dentro de ti, oh, ciudad
Dentro de ti, ó cidade

Dentro de ti, oh, ciudad
Dentro de ti, ó cidade
El pueblo es el que manda más
O povo é quem mais ordena
Tierra de hermandad
Terra da fraternidade
Grândola, villa morena
Grândola, Vila Morena

En cada esquina, un amigo
Em cada esquina, um amigo
En cada rostro, la igualdad
Em cada rosto, igualdade
Grândola, villa morena
Grândola, Vila Morena
Tierra de hermandad
Terra da fraternidade

Tierra de hermandad
Terra da fraternidade
Grândola, villa morena
Grândola, Vila Morena
En cada rostro, la igualdad
Em cada rosto, igualdade
El pueblo es el que manda más
O povo é quem mais ordena

A la sombra de un encina
À sombra duma azinheira
Que ya no conocía la edad
Que já não sabia a idade
Juré que sería mi compañera
Jurei ter por companheira
Grândola, tu voluntad
Grândola, a tua vontade

Grândola, tu voluntad
Grândola, a tua vontade
Juré que sería mi compañera
Jurei ter por companheira
A la sombra de un encina
À sombra duma azinheira
Que ya no conocía la edad
Que já não sabia a idade

El nuevo gobierno de Portugal, como el de la Argentina de Javier Milei, debe Abrazar las enseñanzas de la Escuela de Salamanca –que colaboró ​​con la Universidad de Coimbra–

Larga vida a Portugal, a los portugueses en este nuevo 25 de abril… Merecemos un mercado libre, no regulado y sin acoso por parte del Estado.

Sirva como muestra de lo que se viene hablando la anécdota que les voy contar: tras la “Revoluçao dos cravos” (Revolución de los claveles) en Portugal, uno de sus líderes, Otelo Saravia de Carvalho cuando visitó al primer ministro de Suecia, Olof Palme, le dijo que uno de sus principales objetivos, y una de las primeras tareas que iban a emprender en Portugal era “acabar con los ricos”, a lo cual Olof Palme respondió que él y su Gobierno tenían objetivos diferentes, y que por el contrario, él y su gobierno pretendían “acabar con los pobres”.

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