EXPEDIENTE ROYUELA, SEGUNDA PARTE

Santiago Royuela Samit

Barcelona a 8 de septiembre de 2009

 El artículo que he escrito esta semana para VOZ IBÉRICA, lo voy a iniciar hablando de la indecencia a la que es capaz de llegar la mayoría de los periodistas al servicio del sistema, de las cloacas del Estado. Les voy a hablar de Carles Enric, un sicario al servicio de los poderes fácticos que, se pavonea de estar en posesión de información privilegiada que le facilita, dice él, un «topo» que tiene infiltrado en el Palacio de la Moncloa…

El tal Carles Enric ha tenido el atrevimiento de expresar que, el expediente Royuela “es una estupidez, fruto de la imaginación de un hombre con problemas que, se ha armado una paja mental”.

Bien, con todo el derecho que me otorga el conocer la verdad del llamado «Expediente Royuela» y asumiendo, y haciéndome responsable de cuanto digo y escribo, me voy a permitir la oportunidad que me brinda VOZ IBÉRICA, y voy a llamar zafio, necio y auténtico mamarracho a este señor (por llamar de algún modo a un sicario al servicio de los más malvados que nos gobiernan). Este sinvergüenza ha incurrido en la canallada de no guardar respeto alguno por mi hermano, asesinado, tampoco por mis 10 años de prisión, ni por la persecución sistemática que sufre mi familia y… al parecer no siente respeto de ninguna clase por los más de mil españoles asesinados por este régimen que dice ser “democrático”.

Sin más preámbulos, aprovecho para retar, a Carles Enric, si es que tiene lo que hay que tener, a un debate cara a cara, a ver quién tiene la razón de su parte, acerca del asunto que él ha tenido la osadía de calificar de «estupidez… y paja mental».

Si fuera, tal como afirma Carles Enric, una “paja mental” fruto de un delirio de mi padre, por haber tenido problemas, ni mi padre ni yo podríamos explicar muchas cosas que suceden entorno al Expediente Royuela.

¿Quién ha elaborado más de 30 mil documentos manuscritos, quién los ha redactado? ¿Mi padre o un profesional? ¿Por qué aparecen hasta más de cuatro caligrafías diferentes en los 30 mil documentos que tenemos en nuestro poder? ¿Y los datos precisos y concisos, de dónde han salido?

Si todo ello, tal como dice Carles Enric, es fruto de la imaginación de mi padre, o mía, ¿Cómo se explicaría lo que sucedió con la querella del 2006, contra el fiscal Mena y su organización criminal?

En la querella del año 2006 que Don Alberto Royuela (mi padre) interpuso en el Tribunal Supremo de España, contra los fiscales Mena y Jiménez Villarejo, así como contra su organización, se hacen acusaciones precisas, claras y sin circunloquios… todas ellas muy graves. No se denunció lo más «grueso», pero si se les acusó abiertamente de 32 asesinatos.

¿Por qué no le tomaron declaración a mi padre, para encausarlo por denuncia falsa?

Por otro lado, en esa misma querella se aportaron cartas del fiscal Mena, dirigidas al fiscal Cándido Conde-Pumpido, en las que se chantajeaba a los propios magistrados que se encargaron de la querella.

De ser todo falso, la «broma», además de ser de mal gusto, hubiera sentado muy mal a los magistrados y estos habrían acabado enjuiciando a mi padre, pues en las cartas, el fiscal Mena le decía al fiscal Conde -Pumpido cómo se habían lucrado esos magistrados prevaricando y advertía que si no le ayudaban, lo acabaría haciendo público…

¿Les cabe a ustedes, queridos lectores, la posibilidad de pensar que los implicados lo acabaran silenciando, y no se abriera ninguna investigación, si todo ello fuera realmente falso? Tal como insinúa Carles Enric…

Seguro que si, alguno de ustedes, o yo mismo, hubiéramos sido alguno de los magistrados a los que se denunció y acusó claramente de prevaricar (dictar sentencias injustas a sabiendas…), siendo ello absolutamente falso, se hubiera dado el paso de abrir una investigación judicial que, habría dado como resultado el procesamiento de Don Alberto Royuela. ¿No?

Pero, el Fiscal Mena, no sólo chantajeó a los magistrados, sino que también se puso en contacto con el resto de querellados y testigos, de lo cual, también tenemos cartas (que, fueron aportadas a esa misma querella de 2006). Cartas que Mena envía al resto de personas querelladas, para intentar coordinar las posibles declaraciones, y de ese modo salir malparado.

Carece de sentido que, de ser falso, todo ello no fuera en su momento rechazado, y por el contrario se incorporara a la querella. Si no se hubiera dado por cierto, mi padre habría acabado procesado por denuncia falsa…

 Pero, la cosa va más lejos: a la querella de 2006 se aportó una carta, donde Mena chantajea al fiscal Conde-Pumpido para que le ayude. En concreto, el fiscal Mena le muestra una carta que tiene de Cándido Conde-Pimpido, dirigida al entonces presidente del gobierno, Felipe González Márquez, en la que le exime del juicio de los GAL, cuando Cándido era magistrado del Tribunal Supremo, a cambio de una suma dineraria.

Por si a alguien todavía le caben dudas, el presidente socialista, Felipe González era el «Sr. X» de los GAL (Grupos Antiterroristas de Liberación) empleados de forma chapucera en la guerra sucia contra el grupo terrorista vasco ETA. El documento también se aportó a la querella del 2006.

¿Sería mucho pedir que el Sr. Carles Enric explicara por qué no procesaron entonces a mi padre por calumnias, nada más y nada menos que contra Felipe González, por acusarlo falsamente de un delito que no había cometido?

Por otra parte, se aportaron cartas del fiscal Mena, en esas mismas fechas, de la querella del 2006 donde pide al fiscal Cándido Conde-Pumpido que «compre», que soborne a los peritos caligráficos de la sala segunda del Tribunal Supremo del Reino de España. También le propuso en otra carta que, comprara o asesinara al perito caligráfico que mi padre contrató en Viena, Bradner.

Todo ello fue aportado a la querella en tiempo en forma, paralelamente a cuando los fiscales “Madero”, Romero de Tejada y Fungairiño iban proporcionando la información a mi padre a través de una red de enlaces-topos que, se extendía por las fiscalías de Cataluña y Madrid.

Se aportó a la querella otro documento más, en el que también el fiscal Mena escribe al fiscal Cándido diciéndole que tiene miedo del fiscal Romero de Tejada, debido a un acta de una reunión, de la que, se deducía que se había producido una «fuga-filtración» masiva de información desde la fiscalía de Cataluña; el fiscal Mena quería conseguir que ningún fiscal de los que habían participado en aquella reunión, reconociera haber estado presente, y evitar por todos los medios a su alcance que alguno afirmara haber subscrito con su firma la documentación que se aportó a la querella… Como no tenía seguro el apoyo de Romero de Tejada, le pide a Cándido Conde-Pumpido que hable con él y trate de convencerlo.

¿Puede explicar alguna de estas irregularidades, relacionadas con la querella, el «periodista» Carles Enric?

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Cándido Conde-Pumpido y José Luis Rodríguez Zapatero.

También poseemos copias de los documentos aportados a la querella, en los que se demuestra cómo el fiscal Mena, ante la actitud de los magistrados que mayoritariamente querían comenzar a conceder credibilidad al asunto, abrir la investigación judicial pertinente y procesarlo; se pone en contacto con el Gran Maestre de la Gran Logia de España para que, a su vez, éste contacte con el presidente socialista, José Luis Rodríguez Zapatero.

Mi padre aportó cartas que se enviaron entre sí masones internacionales y hasta la mismísima carta que, el fiscal Mena remitió al Presidente Zapatero a modo de agradecimiento, dado que encontraron la solución: las gestiones de José Luis Rodríguez Zapatero hicieron que, la Sala del Tribunal Supremo encargada del caso, acabó inhibiéndose, declarándose no competente, al dejar de ser aforado el fiscal Mena tras su jubilación.

Es seguro que los análisis, las reflexiones de Carles Enric jamás podrán explicar estos hechos, ni muchos otros.

Pero, si seguimos con la línea histórica del Expediente Royuela ¿Cómo explica Carles Enric que la presidenta del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, Eugenia Algret, abriera diligencias contra el fiscal Mena y más de 60 personas en el año 2009?

¿También fue una fantasía, de una persona con problemas, una paja mental de la señora juez? ¿Cómo se explica que, de ser falsas las pruebas que mostramos en esas diligencias, no nos metieran presos, ni a mi padre ni a mí, por falsificación de documento público y por difamaciones y calumnias? ¿Cómo explica Carles Enric que un juez, Ignacio García Gracía-Porrero, fuera sancionado por robar tres valijas de documentos de la Fiscalía del TSJC, incurriendo en usurpación de identidad, haciéndose pasar por otra persona? ¿También es una paja mental, amigo Carles? ¿Posees algún argumento racional, alguna prueba que contrarreste todo lo que vengo narrando; hechos -todos ellos- reales y contrastables?

Si tenemos en cuenta tus palabras y «conclusiones», sólo se puede pensar que eres un “bufón”, pues, decir «payaso» es insultar a quienes ejercen la noble profesión de hacer reír a niños y mayores… ¡Si tienes lo que hay que tener, denúnciame por insultos si atreves que, así me darás la oportunidad de sacar ante un tribunal todo lo que vengo narrando!

¿Cómo explica Carles Enric que, la presidenta del TSJC citara a más de 60 personas a declarar, acompañadas de abogado? ¿Cómo explica que la presidenta encontrara documentación del fiscal en los archivos de la Fiscalía del TSJC relativos a unos 400 asesinatos?

Esta documentación está impresa en papel oficial, fechada, firmada y con registros de salida ¿Es falsa esta documentación entonces? ¿De veras, mi padre y yo estamos tan locos que, hemos falsificado los documentos? ¿Piensas, tal vez, Carles Enric que, nuestra pretensión es acabar con nuestros huesos en la cárcel?

Sólo un tonto, o un sicario de las cloacas del Estado puede afirmar lo que tú has afirmado, Carles Enric.

Podría darte muchos más detalles, pero no voy a perder mi precioso tiempo con un sicario como tú. Insisto: te reto a un debate cara a cara, no podrás argumentar nada de nada.. como mucho, tendrás que recurrir a malas artes.

Y, ya para finalizar por hoy, dejo a los lectores de VOZ IBÉRICA una serie de preguntas:

  ¿Qué piensan ustedes que buscamos mi padre y yo? ¿Tal vez la cárcel? ¿Piensan ustedes que somos un par de locos?

Más preguntas: ¿Por qué no me han cerrado el canal de youtube, y no me han denunciado? ¿Por qué piensan ustedes que he ido a la Fiscalía este 2 de septiembre de 2020 a solicitar protección? Antes de que finalice el presente años, 2020, presentaré una querella criminal por todo lo que vengo contando, y mucho más…

Por favor, no me insultes más, Carlos Enric, no insultes más a los más de mil españoles asesinados… Da la cara y acepta, cuando quieras, donde quieras un debate público, para que se sepa… Ten la valentía de debatir conmigo, sin esconderte en las redes sociales o en la prensa canallesca del sistema. A tus «seguidores» puedes embaucarlos y tomarles el pelo, pero a quienes tienen una actitud crítica y opinión propia nunca conseguirás engañarlos.

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