LA IZQUIERDA PRETENDE LEGALIZAR LA PEDOFILIA Y LA PEDERASTIA.- LA VENTANA DE ÓVERTON.

CARLOS AURELIO CALDITO AUNIÓN

A los adultos que sienten una atracción sexual, violan, explotan e incluso matan a niños y personas menores de edad se les suele calificar indistintamente de pederastas o pedófilos. Sin embargo, ambos términos proceden de conceptos griegos distintos y no deberían ser utilizados como sinónimos.

El vocablo pederasta hace referencia a los hombres que desean sexualmente a adolescentes masculinos. La principal diferencia que se ha ido remarcando durante los últimos años es que un pedófilo siente una atracción por personas jóvenes pero no tiene porqué llegar a desembocar en una acción concreta o consumación de dichos deseos. Por otro lado, un pederasta siente la misma atracción que el pedófilo pero en este caso sí que desemboca en un abuso sexual.

Por norma general, todos los pederastas son pedófilos pero no todos los pedófilos tienen porqué ser pederastas.

Según los expertos, la mayoría de las personas con pedofilia odia realmente tener este tipo de deseo y no actúan sobre ellos por razones morales… por norma general quien es pedófilo es perfectamente capaz de darse cuenta de lo que supone para los menores implicados, los daños provocados y el hecho de que se trata de un delito grave tipificado por ley. Su capacidad de decisión no se encuentra alterada, con lo que son plenamente responsables de sus actos.

La pederastia y distintas actividades llevadas a cabo por pedófilos (corrupción de menores, creación, tenencia o posesión de pornografía infantil, etc.) son punibles por ley, considerándose plenamente imputables a la mayor parte de estos individuos.

Lo terrible, lo realmente preocupante es que, al paso que vamos la pederastia acabará siendo normalizada y después legalizada, dejará de ser algo malo para adentrarse en el sofisticado mundo de los nuevos derechos humanos de segunda generación; todo ello siguiendo el esquema de la “ventana de Overton”.

El momento de la legalización de la pederastia, teniendo en cuenta los pasos que algunos de  sus partidarios están dando, como el caso de la ministra Irene Montero, debemos pensar que no está muy lejano, desgraciadamente.

La pederastia ha sido un instrumento muy eficaz para atacar, desprestigiar a la Iglesia Católica durante las últimas décadas… en efecto que un sacerdote abuse de un menor que le ha sido confiado, material o espiritualmente, resulta especialmente repugnante, Ahora bien, el clero apenas representa un 0,2% del total de la pederastia. O sea, es absolutamente marginal.  Así que la campaña ha resultado exagerada “ad nauseam”. Claro que, quienes emprendieron la campaña de calumnias, difamaciones, mentiras, etc. sabían aquello “difama, calumnia que algo queda… pues, cuando el río suena, agua lleva”.

Como quienes emprendieron la campaña canallesca contra la Iglesia Católica han considerado que ya se han cumplido las metas que se propusieron, ya no se esconden y no recurren al circunloquio, a enmascarar lo que piensan, es por ello que Irene Montero se ha acabado decidiendo a hablar sin tapujos (y no ha sido desautorizada por nadie del gobierno social-comunista), defendiendo abiertamente la pederastia, cuando dijo aquello de que los niños tienen derecho a acostarse con quien libremente decidan… y a partir de ahí, la pederastia terminará convirtiéndose en un “derecho humano”.

El primer paso será legalizar la pedofilia (que al fin y al cabo es “la teoría”) y después la pederastia (práctica)… aunque es evidente que Irene, la consorte de Pablo Iglesias, pretende llegar hasta el final, completar la carrera en una sola etapa.

Pero, no piensen que todo ello es una extravagancia, una ocurrencia de la lumbreras Irene Montero. No, nada más lejos de la realidad, todo ello ha sido premeditado, con alevosía, en la sombra y posiblemente con nocturnidad…

Ya años atrás una diputada comunista chilena, de nombre Camila Vallejo, hizo una proclama en la misma dirección, cuando afirmó que “la pedofilia es un derecho a recuperar…”, también manifestó por entonces que “el feto es un parásito en el vientre de la mujer“.

Pero, ni la una ni la otra son las primeras personas de izquierda en manifestarse claramente a favor de la pederastia, del abuso y de la corrupción de menores.

¿Han oído hablar de un tal Daniel Cohn-Bendit, uno de los principales líderes de la revolución de mayo del 68?

Aclamado por muchos como un gran liberador aún hoy. Lo que no dicen es que fue y sigue siendo defensor de la pederastia. La izquierda, quienes se hacen llamar progresistas se cuidan mucho de silenciar que Daniel Cohn-Bendit escribió un libro en 1975 en cuyas sus páginas relata sus experiencias con menores. Es demencial y asqueroso. Sin embargo, eso no le impidió ser eurodiputado entre 1994 y 2014, aunque se sabían sus ideas aberrantes y delictivas.

¿Por qué? Pues, muy sencillo, llamemos a las cosas por su nombre: las ideas de Daniel Cohn-Bendit estaban muy extendidas y eran defendidas por muchos “liberadores sexuales” en los años 60-70 del siglo XX.

Muchos que hoy se llevan las manos a la cabeza cuando los supuestos abusadores son sacerdotes católicos, han aclamado a este tipo de personajes y no quisieron ver a dónde podían llevar sus postulados de liberación. Esos mismos progresistas nunca hablan de que la pederastia es un problema dimensiones muchísimo mayores (los casos de pederastia entre el clero católico apenas representan el 0,2 por ciento del total), esos mismos progresistas procuran ocultar que la mayoría de los casos de abuso a menores se dan en el entorno familiar.

Y, faltaría más, tampoco nos cuentan que detrás de estas repugnantes barbaridades están las ideas de hombres como Daniel Cohn-Bendit que fueron y siguen siendo aclamados como grandes revolucionarios.

En la época de la revolución sexual estas ideas eran aceptadas y divulgadas por muchos, por gente que todo lo “pornificaba” y llegaban a defender la pedofilia -y la pederastia- como orientación sexual. Ahora, las indecentes y malvadas Camila Vallejo e Irene Montero han recogido el testigo y nos hablan de la revolución sexual como un gran avance para la humanidad, a pesar de que cualquier persona decente y sensata sepa sobradamente que entre sus peligrosos alcances está la destrucción de muchas familias, la promiscuidad, la normalización de la infidelidad, cosificación de las personas, y… un largo etc. cuyo objetivo último es la destrucción de nuestra forma de vida, la destrucción de la civilización judeocristiana grecolatina.

Y, mientras tanto, cuando les convenga seguirán diciendo que el principal problema es la Iglesia Católica, por culpa del celibato, aunque la realidad, la tozuda realidad sea otra… claro que, podemos obviar y evadirnos de la realidad, pero no podemos evadirnos de las consecuencias de obviar la realidad.

Debemos tener presente que el pensamiento de algunos de los líderes progresistas, como Daniel Cohn-Bendit era una defensa clara y rotunda del mal, y en la actualidad, por desgracia estas terribles ideas las mantienen algunos de sus herederos, como Irene Montero.

Los MAT (que es como ahora se hacen llamar los pederastas, que es la traducción de las siglas Personas Atraídas por Menores) ya están siendo admitidos por la mayoría de grupos LGTBI que consideran que la pedofilia no es un delito sino otra opción sexual más.

La izquierda está haciendo presión sobre los medios de información, creadores de opinión y manipulación de masas, para que los pedófilos no sean tratados como delincuentes ni como enfermos mentales sino como personas libres que tienen una opción sexual diferente.

En Holanda los pederastas están organizados políticamente y, de hecho, su agrupación política es un partido completamente legal, el Partido del Amor Fraternal, la Libertad y la Diversidad (PNVD), fundado hace cuatro años, pretende rebajar la edad de consentimiento sexual de los 16 a los 12 años, legalizar la posesión de pornografía infantil y la zoofilia. Un partido legal que quiere una ley para declarar legales las relaciones con menores ¡de 12 años!

Wikipedia  define a los MAT como “el movimiento activista pedófilo, referido por algunos partidarios como el «movimiento del amor hacia los niños», es un movimiento social que abarca una variedad amplia de opiniones y aboga por la aceptación social de la atracción romántica y/o sexual de los adultos hacia los niños y por específicos cambios en las leyes criminales y respuestas culturales que conciernen a la conducta denominada pederasta. Actualmente se criminaliza la práctica de esta conducta por considerársela como un trastorno o patología sexual -y manifiesta que sus metas son-:

La derogación de las leyes de edad de consentimiento, a efectos de eliminar de la legislación el uso de la edad como un criterio válido para identificar el abuso sexual infantil o, como una medida provisoria, la disminución progresiva de esa edad.

La eliminación de la clasificación de la pedofilia como una parafilia por parte de la Organización Mundial de la Salud, la American Psychiatric Association (Asociación Americana de Psiquiatría) y otras instituciones criminales altamente reconocidas.

El parlamento francés, La Asamblea Nacional de Francia, ya abrió la puerta a la aprobación de una nueva legislación sobre los abusos sexuales a menores que implica, de facto, una legalización encubierta de la pederastia y la posibilidad de que los adultos que tienen relaciones sexuales con niños no sean procesados ​​por violación si la víctima no puede probar la “violencia, amenaza, coacción o sorpresa”. Este proyecto de ley conocido como la ley Schiappa, provocó la indignación en todo el país y la movilización de grupos padres que acusaron al Gobierno de traicionar a los niños franceses.

Afortunadamente, en el parlamento francés se impuso la cordura, en enero de 2021 y, lejos de permitir la pedofilia, endureció las penas contra el abuso sexual a menores de edad.

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