KOTE CABEZUDO ANTE EL TRIBUNAL

 Melchor Miralles

Ya se ha celebrado la primera semana del juicio contra Kote Cabezudo ante la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Guipúzcoa. Está formada por el presidente, Augusto Maeso Ventureira y las magistradas María José Barbarín Urquiaga y Ana Isabel Moreno Galindo. Desde la primera sesión del lunes 7 de marzo se evidenció que el trato recibido por Cabezudo no es el mismo que el recibido por cualquier otro acusado. El traslado desde la prisión de Martutene no es en un furgón sino en un coche de la Ertzaintza con los cristales de los asientos traseros ahumados para que no se le vea. El vehículo llega a la entrada de la puerta trasera de la Audiencia en la calle San Bartolomé.

Y en vez de bajar al acusado para que entre caminando a la Audiencia, como se hace con todos, el coche en el que llega Kote entra a un pequeño patio interior. Allí se cierran las puertas y de ese modo la prensa no puede ver a Kote esposado entrar en el edificio judicial. Cada día ha entrado en la sala esposado, con una cojera evidente simulada hasta la caricatura. Cuando terminan las sesiones abandona la sala sin ser esposado y camina perfectamente sin atisbo de esa cojera inicial.

Cabezudo fue interrogado por el fiscal Jorge Armando Bermúdez y por sus abogados, Javier Sánchez y Eneko Olano. Durante la declaración desplegó sin límites su miseria moral y su torpeza procesal. En todo momento negó haber abusado sexualmente de las víctimas. Dijo que “nunca han hecho nada que no quisieran, todo estaba debidamente firmado en los contratos”. El interrogatorio del fiscal Bermúdez me pareció flojo. Solicitó que se le exhibiera una fotografía al acusado pero problemas técnicos impidieron que pudiera mostrársele.

Y dio la impresión de que a partir de ese momento el interrogatorio decaía. Pareció como si llevara preparado todo sobre la base de enseñarle esa foto y se le deshiciera su plan. Bermúdez llegó incluso en un momento del interrogatorio a preguntarle al acusado sí: “¿usted ve que yo lleve una pistola”? Fue interrumpido inmediatamente por el presidente que le reconvino y le conminó a centrarse en la causa en sus preguntas.

Jorge Armando Bermúdez cuida los detalles y su aspecto personal. Es amable y extremadamente educado con todo el mundo. Responde antes y después de las sesiones a los periodistas con cordialidad. El martes 8 Día de la Mujer, iba vestido con camisa y corbata de color morado, se supone que en homenaje a las mujeres. Tampoco me parecieron brillantes los abogados defensores. Estos abogados ya defendieron a Cabezudo en el inicio de la causa hasta que éste renunció a su defensa. Kote Cabezudo presentó una queja sobre ellos al Colegio de Abogados pero recurrió a ellos de nuevo poco antes de comenzar la vista oral. 


Cabezudo y su actitud ofensiva hacia las víctimas

Cabezudo tiene un problema severo porque no estamos ante un juicio en el que se enfrente su palabra con la de las víctimas. En la causa constan fotos y videos de los abusos. Así que por más que en los interrogatorios niegue todo, el tribunal dispone de las imágenes y los videos en los que se consuman los delitos. Y en la Sala sus palabras se confrontarán con las que ya han empezado a aportar las víctimas y el resto de los testigos.

Pero no es que niegue todo, es que se produce y expresa con una actitud que resulta altamente ofensiva para las víctimas. Esto es innecesario y difícilmente le favorecerá en su defensa. Al abogado de las víctimas, Mario Díez, Cabezudo se negó a responderle. Y el tribunal no permitió al letrado que pese a ello formulara las preguntas que pensaba hacerle, como es habitual en otros juicios.

Después de un debate jurídico, finalmente las víctimas declaran sin que se pueda conocer su identidad y en sesiones a puerta cerrada. Las víctimas que han declarado hasta la fecha han prestado testimonios que ratifican lo que ya prestaron en fase de instrucción durante diez años, sin la más mínima contradicción. Y según me comentan el abogado de las víctimas y el fiscal, los testimonios más duros y conmovedores están por llegar esta segunda semana de vista oral.

Después del calvario judicial que padecieron las victimas durante la instrucción con la juez Ana Isabel Pérez Asenjo, en la vista oral se están encontrando con un presidente de Sala, Augusto Maeso Ventureira, que dirige el juicio con cortesía, amabilidad con todos los presentes y radical respeto a las víctimas.

Los medios de comunicación locales que durante nueve años han guardado un formidable silencio para no incomodar a las autoridades políticas y judiciales, están realizando un amplio despliegue en la vista. Especialmente el Diario Vasco que colaboraba estrechamente con Cabezudo y recogía con detalle sus actos públicos y sus presencias en actos sociales pero que no dedicó su tiempo a informar sobre la instrucción del sumario y sobre la actuación de la instructora Ana Isabel Pérez Asenjo.

Esta semana se dedica por completo a declaraciones de víctimas y dos testificales, estas sí en audiencia pública. Las sesiones del juicio finalizarán el día 7 de abril. Veremos si a la vista de lo sucedido en Sala el fiscal opta por aumentar su petición de pena contra Cabezudo a la vista de lo escuchado en las declaraciones de Cabezudo, las víctimas y los testigos.

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