Entender el problema. Rusia y Ucrania

Pío Moa

FUENTE: https://www.piomoa.es/?p=18151

Para entender el problema

1. La cuestión de Ucrania, más propiamente de la OTAN y Rusia,  debería dar lugar a un debate libre en cualquier democracia. Pero vemos, por el contrario, cómo la  apisonadora mediática de la Triple M (Medios de Manipulación de Masas) está ocultando muchas realidades  y rodeando esa ocultación  de  una emocionalidad pueril. Borrell ha amenazado con que  quienes no se sumen al coro “serán perseguidos y señalados” . Es una amenaza real de muerte civil a los discrepantes. Y precisamente ese ataque a la libertad y la verdad hace más urgente defender ambas.

2. El debate interesa más a España por una primera razón: no tenemos ningún conflicto con Rusia, mientras que sí lo tenemos con la OTAN, que ampara la invasión de España por Inglaterra en Gibraltar, y es aliada de Marruecos, que amenaza hacer lo mismo en Ceuta y Melilla. Este es un problema muy grave, que revela la actitud de fondo de la política de la OTAN hacia España, política regida fundamentalmente por los intereses de  Usa e Inglaterra. A todo español se le plantea necesariamente la cuestión de si debe España volver a la  tradición de la fructífera  neutralidad en las dos anteriores guerras mundiales, o aceptar tal situación, que ya dura demasiado.

Fotos: Las imágenes más impactantes del inicio de la guerra Rusia-Ucrania |  El Correo

3. La cuestión de la OTAN nos interesa especialmente porque sus acciones ya han tenido una fatal repercusión interna sobre España. En concreto, el alineamiento con Usa-Inglaterra en la guerra de Irak repercutió en la victoria de Zapatero, seguida de una cascada de acciones contra las libertades (leyes totalitarias de memoria histórica o de género), contra la verdad histórica, de apoyo incrementado a los separatismos, etc.

4. La guerra de  Irak, por otra parte, ha sido una de las varias desatadas por la OTAN, supuestamente en nombre de la democracia, que han ocasionado guerras civiles y destrucción de países enteros, con un balance de cientos de miles de muertos y millones de desplazados. España debe preguntarse si le conviene entrar en esas aventuras.

5. Una de esas acciones, especialmente grave, fue la destrucción de Libia, un país relativamente próspero, ordenado y que por entonces  no amenazaba a nadie, con el habitual resultado de una masiva mortandad y oleadas de refugiados que huían hacia Europa, provocando en ella serios conflictos… derivados de la propia política europea. España se sumó a esa acción con la argucia de la “tiranía” de Gadafi, cuando a nuestras puertas tenemos la tiranía marroquí, que nos amenaza y es aliada de la OTAN.

6. Estos precedentes deben hacernos pensar sobre la cuestión de Ucrania. Algo que oculta sistemáticamente la Triple M es la política y retórica del gobierno de Kíef.  A pesar de que la Rus de Kíef es el origen de la propia Rusia, y de que la historia y cultura de ambos países ha estado estrechamente ligadas, el gobierno nacionalista de Ucrania  ha expulsado de la vida oficial y de la enseñanza el idioma ruso, que es el materno de gran parte de la población, persigue cualquier manifestación prorrusa y fomenta un burdo  victimismo falseando la historia, presentando a Ucrania como país europeo frente a una Rusia al parecer bárbara y asiática, a pesar de tener Rusia una de las culturas más destacadas de la propia Europa. Como he expuesto en este blog,  esas retóricas son exactamente iguales que las empleadas por los separatistas, en especial catalanes, contra la unidad de  España.

7. La Triple M y el gobierno de Kíef pretenden que Putin no quiere solo a Ucrania, sino  ocupar toda Europa. No existe la menor prueba de ese expansionismo, pero sí del expansionismo de la OTAN, no solo en Irak y demás, sino en la propia Ucrania, preparando el terreno para su inclusión en la alianza.  Ya en 2014 algunos políticos useños clarividentes, como Kissinger, señalaron que esa política conducía a la guerra, y que debía apoyarse la neutralidad del país. Y, casualmente, esta era la exigencia concreta de Rusia: que la OTAN no entrase en Ucrania, porque lo entendía como una amenaza directa a su seguridad. Por desgracia la OTAN ha seguido allí la misma política que ha destruido a otros países, una política no anticomunista sino antirrusa, que ya denunció Solzhenitsin.

8. Estas breves consideraciones, ocultadas sistemáticamente por una Triple M que intenta dejar sin voz a los discrepantes, al modo de los regímenes totalitarios, pueden dar idea de la necesidad de un debate libre,  porque atañe  de modo fundamental a los intereses de España, a su futuro.

PÍO MOA
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