CAYETANA Y EL LIBRO QUE NUNCA EXISTIÓ

JOSÉ MUÑOZ CLARES 

Teodoro dice que no ha leído el libro de Cayetana. Ni él se lo cree. Hay realidades tozudas, montes, ríos y libros, que están o no están.  La consigna que ha impuesto es la negación del libro aprovechando que a Casado tampoco le conviene que ese libro se lea porque, entre otros desastres, debilidades y  traiciones documenta la larga cadena de renuncias del PP en Cataluña, la traición al Estado de Derecho –“no quiero imponer la bandera de España, sino recuperar la señera frente a la estelada”, p. 186-, el abandono de los catalanes constitucionalistas, la cobardía que llevó desde Aznar a Casado a ceder terreno ante el avance de la horda luego golpista y más tarde ante la ferocidad del perro con una España caída, y así hasta llevar el  país al borde mismo de la secesión, culpando a otros por la acción y autoabsolviéndose por la omisión. Yo no hice nada, alegan. Pues por eso mismo, les replican.

Sostiene Cayetana que en la derecha española “unos creen que para ampliar su mayoría hacia el centro han de suavizar sus principios» (PP), mientras otros “creen que para blindar su minoría en la derecha han de endurecer los suyos”(VOX), todo en la página 101 del libro que no existe pero ha incendiado el PP. Página 101, habitación 101 de 1984. Diabólica coincidencia.

El libro que no existe y nadie lee desgrana todas esas renuncias, desde Aznar a Casado, pasando por Rivera y Arrimadas. Sabemos por el moribundo Teodoro que hubo en España un esbozo de coalición a lo Merkel tras las elecciones de noviembre de 2019. Pudo ser la salvación. Sabemos que en esos trajines hubo de intervenir Cayetana, la chica Vil hoy a abatir. Pero dice el jupehuesos que lo que Cayetana le propuso fue que aceptara ser ministro “de sánchez”, lo que no deja de ser un uso sesgado de las preposiciones. Ministro “con” suena muy distinto que ministro “de”, por el matiz que transmite de pertenencia y sumisión, de perrito faldero. Parece que fue Teodoro quien puso la proa a aquella solución. Veremos dónde acaba Teodoro a base de negar la realidad y de tanto lastre: en la calle o, peor, su cabeza en una pica y el resto enganchado a la cadena, como acabó más de un emperador. Pero bien, lo que se dice bien, no va a acabar. 

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Y así andamos, sin nadie inocente al que señalar. Aznar, recuerden, terminó hablando del MVLN (Movimiento Vasco de Liberación Nacional) cuando necesitó los votos etarras y, al cabo, se humilló hasta alardear del catalán que farfullaba en la intimidad, buscando ganarse el voto catalán y vasco como única forma de ganar investiduras sin ganar rotundamente elecciones. Igual que perrosánchez. Y fue así, tacita a tacita, como dos partidos que se reivindicaban constitucionalistas -aquel pp, aquel psoe- transigieron hasta convertirse en sus adversarios, sin conseguir que éstos mitigaran ni un tanto sus programas de máximos. 

Teodoro, el jupehuesos, ha anulado a Casado como Rajoy se anuló a sí mismo en una gallega quietud a mitad de un tramo de escalera. Lo de Rajoy determinó el gran barullo de septiembre y octubre de 2017. Lo de Casado, por obra del gran Teodoro, encamina al PP hacia el fracaso en las fauces de un Vox que amaga con sacarnos de Europa, disolver las autonomías y disparates semejantes. Con tal de que no los confundan con el PP prefieren parecer antisistema, simétricamente a lo que hace el PP por que no lo confundan con Vox. Al cabo han de dar ambos con el hocico en la marranera, donde los esperará Teodoro, no sabemos si vivo o ya muerto políticamente hablando.

Este es el medio en que el jupehuesos se mueve a sus anchas: sátrapa entre pusilánimes. Ya sólo falta un grito: ¡Es una maldita orden! ¡Matad a esa Vil, destripadla, que en modo alguno parezca un accidente, hacedla trizas, aplastad sus restos con las orugas de un tanque, enterradla en el barro! Esta es “la tarea”, el verdadero bien común que hermanará al perro con el canseras, y nada os diré de mí mismo, el más afrentado por ese libelo infame que todos habéis de jurar que no habéis leído.

Cuanto más se irrita él, cuanto más niega, mayor es el éxito de Cayetana: como la Biblia, como el Quijote, ¡¡¡la gente compra su libro para no leerlo!!! Es un secuestro por la vía del agotamiento. Muy del opus, muy de casa. Muy de Teodoro. Muy canallesco pero, chico, queda uno como Dios.

 PS: ¿Será cierto que Ayuso se ha terminado venciendo? Si es así, ser la única Vil eleva el honor del título.

José Muñoz Clares

José Muñoz Clares

Colaborador asiduo en la prensa de forma ininterrumpida desde la revista universitaria Campus, Diario 16 Murcia, La Opinión (Murcia), La Verdad (Murcia) y por último La Razón (Murcia) hasta que se cerró la edición, lo que acredita más de veinte años de publicaciones sostenidas en la prensa.

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